La obligación de comenzar Ramadan con el primer país que vea la Luna

Oh Musulmanes! Cuando escuchen que un país Musulmán, cualquier país, sin importar cuán cerca o cuán lejos, declara que ha sido confirmado de manera legal que la luna de Ramadan ha sido vista, deben comenzar vuestro ayuno, y les es prohibido esperar al Gobernador o al Mufti de su parte del mundo darles la autorización para ayunar, y cuando escuchen que un país Musulmán, sin importar cuán cerca o cuan lejos, ha declarado que la luna de Shawwal ha sido vista, según el método reconocido en el la Shari’ah, deben concluir con el ayuno y celebrar Eid. Les es prohibido esperar el permiso de algún Gobernador o de algún Mufti para celebrar Eid.

شَهْرُ رَمَضَانَ الَّذِيَ أُنزِلَ فِيهِ الْقُرْآنُ هُدًى لِّلنَّاسِ وَبَيِّنَاتٍ مِّنَ الْهُدَى وَالْفُرْقَانِ

“En el mes de Ramadán se hizo descender el Corán, dirección para los hombres y pruebas claras de la Guía y del Discernimiento[…]” (Corán 2:185)

 

Lamentablemente hoy la realidad es que la gente comienza Ramadan en días distintos y celebran Eid en distintos días, incluso en el mismo país y la misma ciudad.Debemos comprender las razones por las que la gente difiere en este asunto, los argumentos que presentan y el hukm shari’i que corresponde a este asunto según evidencias islámicas.

Es importante comprender que las fuentes de la Shariah para nosotros son fundamentalmente el Corán y la Sunnah. Nuestras emociones, opiniones públicas, la postura de la mayoría, normas, etc. no determinan el reglamento de la Shariah. El Profeta (saw) dijo: “Quien hable sobre el Corán sin conocimiento, entonces déjenlo preparar para sí mismo su asiento en el Fuego” [Tirmidhi, Ahmad, Nisai & Ibn Jarir]

Necesitamos recordar la declaración de Ibn Masud (ra): “El Jama’a es Haq (verdad) aunque sea una persona”.

Alá (swt) dice:

 

يَسْأَلُونَكَ عَنِ الْأَهِلَّةِ قُلْ هِيَ مَوَاقِيتُ لِلنَّاسِ وَالْحَجِّ وَلَيْسَ الْبِرُّ بِأَنْ تَأْتُوا الْبُيُوتَ مِنْ ظُهُورِهَا وَلَكِنَّ الْبِرَّ مَنِ اتَّقَى وَأْتُوا الْبُيُوتَ مِنْ أَبْوَابِهَا وَاتَّقُوا اللَّهَ لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ
“Te preguntan acerca de las fases de la luna, di: sirven para indicar a los hombres el tiempo y la Peregrinación […]” (Corán 2:189)

 

فَمَنْ شَهِدَ مِنْكُمُ الشَّهْرَ فَلْيَصُمْهُ
“…así pues, quien de vosotros vea el mes, que ayune […]” (Corán 2:185)

Bujari y Muslim reportaron en la autoridad de Abdullah ibn Omar (ra) que el Mensajero de Alá (saw) mencionó Ramadan y dijo: “No ayunen hasta que vean la luna nueva, y no lo rompan (el ayuno) hasta que la vean; pero si el tiempo esta nuboso conclúyanlo (a los treinta días).”

Muslim también reportó en la autoridad de Abdulla ibn Omar (r) que el Mensajero de Alá (saw) mencionó Ramadan y con un movimiento de su mano dijo: “El mes es así y asá. (Después quitando uno de sus pulgares a la tercera vez indicando 29)” y luego dijo: “Ayunen cuando la vean, y rompan el ayuno cuando la vean, y si el tiempo está nublado calcúlenlo (los meses de Shaban y Shawwal) a treinta días.”

Bujari reportó en la autoridad de Ibn Omar (r) que el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes consiste de 29 noches, así que no ayunéis hasta que la veais (osea, la luna nueva), y si el tiempo estuviera nublado, entonces complétenlo a treinta días.”

En la narración de Muslim, el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes de Ramadan consiste de 29 días. Así que no ayunéis hasta que la hayan visto (la luna nueva de Shawwal), y si el cielo está nublado para vosotros, entonces complétenlo (treinta días).”

Muslim también reportó en la autoridad de Abdullah ibn Omar que el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes de Ramadan consiste de 29 días; así que cuando veáis la luna nueva ayunen y cuando la veáis (la luna nueva denuevo en el comienzo del mes de Shawwal) entonces rompan el ayuno, y si el cielo está nublado oara vosotros entonces calcúlenlo (a treinta días).”

Estos hadices son muy claros e inequívocos, en ellos el Mensajero de Allah (saw) nos ordena a ayunar cuendo la aparición de la luna nueva de Ramadan sea confirmada, y nos ordena a romper el ayuno con la aparición de la luna nueva de Shawwal esté confirmada; estas ordenes son vinculantes y su violación es un acto pecaminoso así como lo es abandonar cualquier otro deber o cometer algún acto ilegal.

La orden de ayunar y romper el ayuno es general: “No ayunéis hasta que la veáis y no rompáis el ayuno hasta que la veáis.”-“Ayunad cuando se le tenga visión y romped el ayuno se le aviste.” El verbo ‘Sumu’ (ayunad) está en la forma plural que incluye todos los Musulmanes alrededor del Mundo. Además, la palabra ‘Ruayateh’ (visión) también viene en una forma general: “Cuando se le aviste” o “Si es que es vista.”; esto significa que incluye cualquier avistamiento, y no se aplica simplemente a la persona que vea la luna nueva, ni tampoco se aplica específicamente sólo a la gente de su propio país, ya que lo que ordena el ayuno y el cese del ayuno es general y completa, así como es el avistamiento, por ello, la regla es sin dudas general.

 

El llamado no es individual para cada Musulman a ver la luna y depués ayunar o de celebrar Eid basado en sus visiones personales. Incluso el Profeta (saw) acostumbraba a ayunar cuando personalmente no veía la luna si no que cuando un Musulman le reportaba que la habían viso. Ibn Omar (ra) reportó, “Durante el tiempo del Profeta (saw), los compañeros fueron a ver el nuevo creciente. Así que le conté al Profeta (saw) que la había visto. Así que ayunó y le dijo a sus compañeros que ayunaran.” [Abu Dawud & Hakim]

Entonces, el comando de ayunar y el cese del ayuno cuando la luna sea vista es una orden que abarca a todos los Musulmanes alrededor del Mundo. Así por ejemplo si la luna nueva es vista en Rabat en la noche del viernes, y no fue vista en Jakarta el viernes por la noche, pero fue vista la noche del sábado, la gente de Indonesia deberá actuar de acuerdo a lo visto en Marruecos, por ello deben comenzar el ayuno el viernes si es que la luna nueva era la de Ramadan; si no ayunan deberán compensar el día porque la obligación de ayunar ha sido confirmada por el avistamiento de la luna nueva en cualquier por cualquier Musulmán en cualquier parte del Mundo. Y, si la luna nueva de Shawwal es vista, deberían tomper el ayuno cuando las noticias del avistamiento les llegue, a pesar de no haberla visto por ellos mismos, por el momento el avistamiento es confirmado, tienen que romper el ayuno y cometerían un error si continuaran el ayuno.

Por lo tento la norma de la Shari’a dice que si la gente de un país ve la luna nueva, sería como si todos los Musulmanes la hayan visto, por eso deberían todos ayunar si es que fuera la luna nueva de Ramadan, y debrían cesar el ayuno si es la luna nueva de Shawwal. Esto es la ley de Alá (swt) según los textos de la Shari’a.

Durante la vida del Mensajero de Alá (saw), los Musulmanes acostumbraban comenzar el ayuno el mismo día y romper el ayuno el mismo día apesar del hecho de que vivían en diferentes areas, y esto sirve como otra evidencia de la Shari’ah que el avistamiento de la luna nueva de un sector obliga a todos los Musulmanes a ayunar juntos el mismo día y cesar el ayuno juntos en el mismo día.

http://www.khilafah.com/index.php/ramadan/ramadan/7311-the-obligation-of-beginning-ramadhan-when-the-moon-is-sighted-in-any-country

“Y realmente vuestra comunidad (ummah) es una y Yo soy vuestro Señor, por lo tanto tened temor de Mí”  Corán Sura de Los Creyentes (23,53)

La hermandad en el Islam

La definición de hermandad cambia de diccionario a diccionario y describe tanto a una relación sanguínea como a las asociaciones basadas en intereses comunes y actividades tales como sindicatos o asociaciones profesionistas.

Islam redefinió el concepto de hermandad de una manera novedosa y profunda cambiando la relación basada en interés personal o actividades mutuas a un lazo permanente basado en la creencia y en la aceptación del islam

Allah reveló:
“Los creyentes son, en realidad, hermanos; reconciliad pues a vuestros hermanos y temed a Allah para que se os pueda dar misericordia” (49:10).” [Al-Hujjurat, 49:10]

El profeta también dijo acerca de la hermandad: “Ninguno de ustedes cree realmente hasta que ame para su hermano aquello que ama para sí mismo. [Bukhari & Muslim]

Después de terminar la Hijrah y de la construcción de la mezquita de Medina, el profeta procedió a establecer uno de los principales pilares de la comunidad islámica: la hermandad. Él juntó a los Muyahirin con los Ansar quienes eran virtualmente extraños entre sí antes de esto. Los dos grupos aceptaron y entendieron las responsabilidades que implicaba esta unión lo cual los condujo a compartir la riqueza y a intercambiar otras acciones fraternales extraordinarias que los ayudaron a atenuar las adversidades que enfrentaron los Muyahirin cuando dejaron todos sus bienes y forma de vida atrás en Meca.
Dichos acontecimientos produjeron una transformación profunda en la percepción de lo que era la hermandad entre miembros de la comunidad islámica. Redefinió el concepto de hermandad más allá del entendimiento típico de lazos sanguíneos o relaciones tribales. Esto quedó claramente demostrado por Mus’ab Ibn Umayr cuando se dió cuenta de que su hermano de sangre Abu ‘Azeez estaba entre los capturados de la batalla de Badr. Al llegar a Medina, Abu ‘Azeez quedó a cargo de Abu Yusr Alansari, y Mus’ab ibn ‘Umayr le dijo a Abu Yusr: “Trátalo con dureza pues su madre es una mujer adinerada” Abu ‘Azeez dijo: “¿Hermano, te corresponde a ti recomendar eso?” “Tú no eres mi hermano” contestó Mu’sab, “mi hermano es el que te está atando las manos.” [Ibn Hisham]

La hermandad establecida después de la Hijrah vino con responsabilidades explícitas e implícitas entre musulmanes, como individuos y como miembros del Estado Islámico. Era la responsabilidad del más fuerte de ayudar al débil, del rico de ayudar al pobre y del sabio de ayudar a quien buscara el conocimiento. Fue además, una responsabilidad de hermanos invitar al bien y prohibir lo reprobable.

Por eso siempre debemos tener presente en nuestras mentes esas acciones de los sahaba pues ellos son el mejor ejemplo de la implementación práctica de lo que en el Islam se define como hermandad.

Hermandad, es una obligación, no es una opción.

Las evidencias (Adilla) relacionadas a la obligatoriedad de la hermandad están en el Corán, en la Sunnah y en la vida de los sahaba son indudablemente claras. Debemos vigilar constantemente el cumplimiento de este concepto para evitar que esta relación se convierta en un lazo superficial y frívolo que carezca de la esencia de la hermandad islámica.
Sin embargo es muy triste que uno de los problemas que actualmente enfrentan los musulmanes en el occidente es “la vida de prisa” y debido a este estilo de vida, tendemos a apresurar nuestros encuentros con los otros. Tenemos  que hacer el esfuerzo de tomarnos unos momentos después de la oración del viernes para saludar a nuestros hermanos y presentarnos a ellos con un salaam. No debemos ser tímidos ni tener miedo de una respuesta fría por parte de ellos, pues tenemos que tener siempre en mente que estamos buscando el placer de Allah (swt) y que estamos siguiendo la sunnah del profeta (saw)

El profeta (saw) dijo “Ustedes no entrarán al paraíso hasta que crean, y no creerán hasta que no se amen los unos a los otros. Les diré entonces algo que si implementan los conducirá al amor mutuo: intercambien el salaam entre ustedes” [Muslim]
Es necesario hacer saber a nuestros hermanos que nos preocupamos por su bienestar, que sinceramente los amamos como amamos a nuestros hermanos de sangre y que siempre estamos listos para ayudarlos en cualquier manera que nos sea posible.

Fue narrado por Al-Bujari en Al-Adaabul-Mufrad que el profeta dijo: “Si alguno de ustedes ama a su hermano por amor a Allah, hágaselo saber pues esto hace que la familiaridad prevalezca y que el amor se establezca firmemente.”

Los musulmanes tenemos la responsabilidad de dar consejo sincero a nuestros hermanos y hermanas para que se abstengan de cometer haram y para que se mantengan en el camino de lo que es halal en todos los aspectos de la vida siguiendo la regla fundamental de basar todas las acciones en las Hukum Shar’iee – ya sea en nuestros actos de adoración (ibadah) o en las transacciones sociales (muamulat ).

El profeta (saw) dijo: “Cada uno de ustedes es el espejo de su hermano, así que si uno ve una falla en el otro entonces debe quitársela de encima. [Tirmidhi]
La hermandad en el islam impone la gran responsabilidad en nosotros de proteger a nuestros hermamos y hermanas de cualquier mal, incluso del que provenga de ellos mismos. Debemos asegurarnos de que no nos permitimos ni permitimos a otros a nuestro alrededor, caer en actividades que pudieran afectar la unidad de la ummah. Y una de esas actividades es la de hablar a las espaldas de la gente: debemos evitar iniciar este tipo de conversaciones y participar en ellas. Allah (swt) reveló:

“¡Vosotros que creéis! Abandonad muchas de las suposiciones.Es cierto que algunas de ellas son delito. Y no os espiéis unos a otros ni habléis mal de otros cuando no están presentes.¿Acaso le gustaría a uno de vosotros comer la carne de su hermano muerto? Os resultaría horrible.Y temed a Allah pues realmente Allah acepta a quien se vuelve a Él y es Compasivo” [Al-Hujjurat, 49:12]

Los celos y las envidias también están prohibidas pues son las causas comunes de los problemas entre los hermanos y las hermanas.

El profeta dijo: “No actúes con malicia en contra de otros musulmán: no lo envidies, no vayas en contra de él ni lo abandones. ¡Oh siervos de Allah! Sean hermanos los unos de otros. No está permitido que un musulmán ignore a otro musulmán por más de tres días” [Muslim & Tirmidhi]
También tenemos que estar conscientes de que un hermano o una hermana en el islam tiene cinco derechos básicos sobre nosotros como el profeta dijo: “Cada musulmán tiene cinco derechos sobre un musulmán: responderle el salaam, visitar al enfermo, acompañarlo en la procesión fúnebre, aceptar invitaciones y responderle cuando estornuda” [Bukhari & Muslim]
Está claro con esos ejemplos que en el Islam, la hermandad no es simplemente una palabra que mencionamos casualmente cuando nos encontramos o cuando hacemos negocios. En cambio, es una obligación tener un profundo sentido de la responsabilidad y cuidado por el bienestar de nuestros hermanas y hermanos, no sólo en nuestras comunidades locales sino al rededor del mundo también.

Los musulmanes son como un solo cuerpo.

Una de las ideas más perjudiciales que han sido asociadas al concepto de la hermandad es la de la “división de la ummah”.” Este concepto sugiere que los problemas de los musulmanes en un país no deben ser de importancia para los musulmanes en otro país. La división de la Ummah es como un virus letal que cuando es adoptado intencionalmente o no por los musulmanes, conduce a una clara violación de las evidencias Coránicas mencionadas anteriormente y consecuentemente causa el decline en el cumplimiento de la obligación de la hermandad.

El profeta (saw) describió la ummah como un cuerpo: si una parte del cuerpo de enferma entonces las otras partes cuidará de ella. “Los creyentes en su amor mutuo, misericordia y compasión somo como un cuerpo: si uno de sus órganos duele, el resto del cuerpo presenta malestar” [Bujari & Muslim]
En los diferentes medios y en el internet hay un exceso de imágenes que revelan el estado crítico en el cual los musulmanes viven al rededor del mundo: desde ocupación de sus tierras hasta pobreza extrema de nuestros hermanos y hermanas. Y aquí es donde la hermandad se vuelve una conexión vital que une a los musulmanes al rededor del mundo. Por lo tanto es nuestra obligación estar política e intelectualmente conscientes de los asuntos que afectan a los musulmanes en todo el mundo. Allah (swt) ha descrito al creyente como el hermano de otro creyente, y por lo sus sufrimientos también deben dolernos, tanto como si se tratase de nuestros hermanos de sangre.

Manteniendo el sentimiento de la hermandad

La enorme cantidad de tribulaciones que aquejan a los musulmanes, colmada además por la impotencia y la corrupción de los gobernantes de los regimenes actuales en los países musulmanes, están creando mucha frustración y un sentido superficial de resignación entre los musulmanes. Este sentimiento de frustración y resignación está también alimentado por las presiones del día a día que encaran los musulmanes. Todos estos factores conducen a un decline gradual en la respuesta de los musulmanes a estas crisis más allá de su círculo inmediato de amigos y parientes, lo cual evidentemente está causando un abandono fatal de los fundamentos y lazos de la ummah.
En cambio, los musulmanes deberían siempre vivir al rededor del concepto de la hermandad y de la obligación de ayudar y simpatizar con los hermanos en el Islam sin importar donde estén ni en cual sea su condición.

Aunque hermanos voluntarios no estén ahí físicamente en todas las circunstancias, es esencial siempre estar preocupados por sus asuntos sin importar la geografía o el lenguaje y hacer lo que se pueda en cada caso. Es imprescindible preocuparse, e incluso entrenarnos a nosotros mismos para cuidar de los musulmanes en las cercanías o en lugares remotos del mundo recordándonos a nosotros mismos que el lazo que nos une con ellos es el de un hermano o una hermana.

Conservar la identidad musulmana es una obligación y es un reto al mismo tiempo. Es de suma importancia para los musulmanes en cualquier lugar y en cualquier momento, mantener siempre en la mente el concepto de hermandad como una de las herramientas más importantes para guardar nuestra identidad, especialmente en el occidente. Y es una obligación seguir el ejemplo del profeta (saw) y de sus compañeros y hacer lo que sea necesario para mantenerla.

Que Allah (swt) nos bendiga con la misma hermandad que unió a los sahaba bajo la protección del Khilafah Rashidah. Amén.

“Y aferraos todos juntos a la cuerda de Allah y no os separéis; y recordad el favor que Allah ha tenido con vosotros cuando, habiendo sido enemigos, ha unido vuestros corazones y por Su gracia os habéis convertido en hermanos. Estabais al borde de caer en el Fuego y os salvó de ello. Así os aclara Allah Sus signos. Ojalá os guiéis. [Al-Imran, 3:103]