El grupo victorioso por Sheij Ata Abu Rashta

El artículo presenta un detallado análisis de los diferentes hadices relacionados con el “grupo victorioso” y la conexión de éstos con otras narraciones que prueban su aplicación a diferentes momentos de la historia islámica. También explica con detalle si los hadices se refieren a la gente del usul o a la gente del hadiz y describe igualmente en qué consistía la actitud práctica que los salaf tenían ante estos hadices de Muhammad sallalahu aleihi wa salaam.

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Responsabilidades del estado islámico y la sociedad hacia el individuo

 Según la opinión de Ibn Hazm de Cordoba (Abehacen) Del libro: Ibn Hazem wa nazratuhu at tarikhiyah . Dr Abdul Alim Awiz. Traducción de: Abu Muhammad Víctor Qásem

 De entre las más destacadas opiniones de Ibn Hazem, las cuales se consideran como el comienzo de la renovación- es su opinión sobre la responsabilidad de la sociedad y el estado por los derechos básicos del individuo. Ibn Hazem tiene un escrito que es conocido por esto, y el cual conocen los alfaquíes, en especial los contemporáneos, en la base de que es una regla de legislación pionera, y en la cual el legado islámico lucha por lo que se llama como “la igualdad social” o como también se nombra como “el socialismo” y de esto se basan los movimientos que reafirman (los derechos humanos) sociales y económicos.

Dice Ibn Hazem: “Es una obligación para los ricos de todos los países que ayuden a los pobres, ordenándolos el gobernante a hacer esto, así si no se pueden entregar “las limosnas y azaques” para ellos, ni nada de todos los bienes de los musulmanes para ellos, se les debe alimentar con las cosas necesarias, y se les debe vestir con ropas para el invierno y el verano y darles donde habitar, para protegerles de la lluvia, el verano, el sol y de la vista de la gente y tener privacidad

(1). El planteamiento se basa en la aleya: “Y dad a los parientes cercanos su derecho, y a los necesitados y al hijo del camino” (persona extranjera que no puede volver a su patria por alguna causa económica)

 (2). No entra en el conjunto de cada uno de estos sino más que propiciarles el alimento, las vestiduras y la vivienda. y el hadiz del Profeta (ByP): “El musulmán es hermano del musulmán, no comete con el injusticia y no le abandona (a sus enemigos o ante la necesidad)”- así quien lo deja hambriento, desnudo, pudiendo alimentarlo y vestirlo- lo ha abandonado

 (3). – Completa Ibn Hazem los otros planos de su teoría, sacando como resultado otras reglas que son del mismo nivel, entre ellas es que no es lícito para el musulmán necesitado que coma carne mortecina o carne de cerdo, dado a que puede encontrar alimento que le sobre a su compañero, sea musulmán o dimmí, dado a que es obligación para quien posee alimento que de de comer al hambriento, y si esto es así, entonces no se encuentra en una necesidad extrema de comer carne mortecina o carne de cerdo, y por lo mismo (el necesitado) puede luchar por esto, así, si es muerto (por que no quiere darle de comer, teniendo la posibilidad de hacerlo) a su asesino se le aplica el talión, pero si el que no quiere darle sale muerto, obtendrá la maldición de Al-láh dado a que ha prohibido un derecho, y porque pertenece al grupo de los desobedientes”

 (4). Nosotros vemos en ambos textos, en los cuales se apoya Ibn Hazem, con muchos argumentos del Corán, los hadices y los dichos de los sahabas- que reafirma tres ámbitos:

 1- La Solidaridad Social.

2- La obligación del Estado en preocuparse por los derechos del individuo de la sociedad.

3- El nivel de vida digno, el cual se considera como el límite básico de cada persona (1), y este límite básico lo describe Ibn Hazem en tres cosas que lo conforman: el alimento que es necesario para una vida digna y que proteja la salud de la persona, y de este modo no sufra enfermedades ni debilitamiento. Las vestiduras que le protejan del frío y el calor, o sea ropas de invierno y de verano. La vivienda bien construida para soportar el viento, para poder calentarse del frío, par la protección del sol y la lluvia, y todo esto tiene el motivo de lograr para el pobre un nivel de vida digno y que merece todo humano que Al-láh ha honrado y dignificado (2).

 Esta demás explicar que las medidas de provisión y armonía en estas necesidades básicas, son diferentes de una época a otra, por esto encontramos que Ibn Hazem no expone su consistencia en medidas o valores, sino que lo deja a la analogía de la sociedad y las situaciones que hay en el medio y el nivel de progreso que haya. Pero la pregunta que se cuestiona en esto es: ¿Si el estado no responde a lo que está obligado hacerlo, como es la recaudación del azaque y otros impuestos limitados, es lo bastante suficiente para llevar a cabo estas provisiones- entonces de donde puede dar solución a estas necesidades básicas de los individuos?

 Ibn Hazem opina que en esta situación, es un derecho del estado musulmán, que obligue a los ricos a que le ayuden a realizar el cumplimiento de estos derechos, “dado a que los bienes tiene un derecho, a excepción del azaque” y quien dice que no hay derecho en los bienes ajenos, a parte del azaque, ha mentido, sin poseer ningún argumento que apoye lo que dice, y ningún texto ni consenso que lo corrobore (3)”. El azaque por sí solo no puede preocuparse por la responsabilidad social en el Islam. Y ciertamente esta responsabilidad social, en todas sus formas se preocupa este orden, en especial en que las exigencias de la vida y las obligaciones del estado se han diversificado y aumentado.

 A esta visión es a la cual se dirige Ibn Hazem, completando con esto una parte de su teoría sobre la entrega de las necesidades básicas de las personas- y esta es la opinión por la cual se inclinan los investigadores musulmanes actuales, dado a que esta teoría se preocupa en las bases socioeconómicas completas (1), y da al estado la oportunidad de controlar las obligaciones en un límite económico flexible, pudiendo a través de este poder ordenar a parte del azaque impuestos internos para así cubrir las necesidades de las clases necesitadas (2) y para levantar proyectos y organizaciones que son obligatorias que se establezcan dado a las necesidades de la época.

La verdad es que el principio (que en los bienes no hay derechos, a excepción del azaque) basado en un fundamento profético, el cual han expuesto algunos alfaquíes, argumentando que el azaque abrogó esto- en este principio, Ibn Hazem no lo discute, ni se opone con diferentes fundamentos basados en el Corán y la Sunna, y en los dichos de los sahabas y los tabi’ínes- y sus formas- son muchos más correctas que las del alfaquí zahirí Abu Muhammad Ibn Hazem (3), al momento que no exageramos si decimos: Ciertamente esa opinión no se ha destacado en el pensamiento islámico- como tampoco se ha revisado sino hasta hasta que se presenta esa defensa fuerte y afirmativa de Ibn Hazem. Se engloba hacia los factores de la teoría de Ibn Hazem sobre la responsabilidad social, su opinión sobre dos ámbitos de entre los planos de la vida social:

1- Los derechos de vecindad y de cooperación.

 2- El derecho de la hospitalidad.

 Estos dos derechos no han sido estudiados por la mayoría de los pensadores islámicos, dado a que la mayoría de los alfaquíes ven a ambos derechos dentro de lo que respecta a “las cosas recomendadas por la ley islámica y partes de las etiquetas sociales a cumplir”. Pero Ibn Hazem es el que más de entre los imames de las escuelas de jurisprudencia se preocupa de estos temas, y es quien alcanza este ámbito por medio de una observación legal, dándole una importancia legal, como una parte de la legislación social e islámica, que posee la característica de obligatoria, y que no es algo dejado de lado por deseo del individuo o sus inclinaciones particulares.

Lo que es habitual en las costumbres, es que el vecino necesita a su vecino en algunas necesidades, como lo es las bestias de cargas, la tela para hacer una prenda de vestir, utilizar el hacha para cortar, la olla para cocinar, la sartén para freír, el cubo, la cuerda y la rueda para moler (en un molino de agua), la aguja para coser, y todas aquellas cosas que tienen utilidad- estos objetos si son pedidos por el vecino, éste debe prestárselos, dado a que los necesita, por lo mismo hace obligatorio que se los preste su cumple con entregarlo… sobre su situación de ser obligatorio, dice Al-láh, el Al-tísimo: “¡Ay de los que hacen la azalá. Aquellos que descuidan sus oraciones. Aquellos que ostentan y niegan la ayuda “, en esta aleya Al-láh amenaza con el Fuego a quien no presta ayuda (1).

Ibn Hazem presenta- después de este juicio- algunas definiciones que se transmiten sobre el significado de la palabra “ayuda”, así como algunos hadices y crónicas históricas sobre el buen comportamiento de los sahabas y los tabiínes, lo cual reafirma la obligatoriedad de “la ayuda” (2), Ibn Hazem considera esta ayuda como la medida que no engloba todo, a pesar de que sea habitual sin que haya daño por parte del que le ha sido prestado algo (3), dado a que la base de la relación vecinal es la confianza, no el mal pensamiento y la acusación del otro, dado a que lo que se cree es lo más falso que hay (4).

 La verdad es que encontramos en el famoso juicio de Ibn Hazem: “Es una obligación de los ricos, de la gente de cada país que ayuden a sus pobres, y los obliga el gobernante a esto (1)” un tipo de preocupación social basado en la unidad geográfica y poblacional, que se basa en la vecindad, así en el significado jurídico, en el cual se apoyan algunos alfaquíes sobre el tema de la vecindad, es que cuarenta personas de diferentes partes conforman una aldea, es más una pequeña ciudad- con una unidad completa- los ricos se preocupan por los derechos de los pobres, en lo que se refiere a facilitarles sus necesidades básicas.

Apoya este planteamiento que hemos mencionado de la orientación de Ibn Hazem sobre el derecho de la ayuda, y como también lo apoya la regla jurídica que no permite que el azaque salga del país a menos que se haya cubierto todo lo necesario. Y de entre las formas de la preocupación social la cual ha hecho destacar Ibn Hazem , y la cual se hizo conocida en la práctica del derecho de hospitalidad, y otorgarle el grado de obligatorio, y considerarlo un pilar obligatorio del orden económico del Islam, el huésped puede pedir esta hospitalidad por medio de la pugna y la lucha por cualquier vía.

Dice Ibn Hazem: “La hospitalidad es obligatoria para el nómade, para el sedentario, para el alfaquí, para el ignorante: un día y su noche como obra pía y de atención, después tres días: hospitalidad y no se excede… pero si se le niega la hospitalidad obligatoria, puedo pedirla por la fuerza, y como sea, hasta que le sea aplicada” (2). Ibn Hazem se argumenta en el hadiz del Profeta (ByP), recopilado por Abu Daud: “Quien crea en Al-láh y el Día Final, que sea generoso con su huésped, y es válido por un día y su noche, y la hospitalidad son tres días, y lo que hay después de este tiempo es “sadaqa” (limosna), y no le está permitido quedarse allí hasta que se sienta molesto (3)”. Ibn Hazem interpreta este hadiz- y otro- en su sentido literal, tal como es su método en la legislación islámica, dándole el énfasis de obligatorio, contradiciendo a la mayoría de los alfaquíes, que ven que esta materia de los derechos del vecino y de la hospitalidad son partes del comportamiento ético y cosas recomendadas por la religión, pero sin ser una obligación (1).

El renacimiento intelectual de los musulmanes

Después del colonialismo, el mundo musulmán se vio expuesto a estructuras de gobierno e ideologías que originalmente nacieron y fueron desarrolladas en Europa occidental y que fueron introducidas al mundo islámico como el legado de los gobernantes colonizadores anteriores.  Décadas después de que los colonizadores finalizaran su ocupación física en las tierras musulmanas, el mundo musulmán se encontró a sí mismo involucrado en el fundamental debate alrededor de modelos de gobierno, estructuras e ideas políticas, económicas y sociales a partir de las cuales dichas estructuras han de ser erigidas. Para la frustración de muchos, el debate parece seguir interminable y un empate intelectual parece haberlo dominado por décadas. Por tanto, el progreso intelectual en el mundo musulmán se ha quedado estancado en este empate dejando a los musulmanes en un estado de confusión e incertidumbre debido a una falta de visión clara y dirección.  Esto a su vez ha llevado a un estancamiento económico, político y social  y a la inestabilidad en los territorios musulmanes.

En uno de los extremos del debate se encuentra un pequeño grupo de elite liberal que está impresionado con el extraordinario progreso material de occidente. Ellos han atribuido dicho progreso a la evolución del pensamiento  político, social y económico occidentales nacidos en la época del Renacimiento (NT. La Ilustración).  Ellos creen que para que los musulmanes alcancen el mismo progreso es necesario divorciar la  religión de la vida pública justo como los europeos lo hicieron después de la Edad Media. Ellos quieren que el mundo musulmán adopte ideas occidentales de laicismo (1), pluralidad, empoderamiento femenino, derechos de las minorías, nacionalismo, soberanía humana, propiedad privada, libertad de mercados, libertad de expresión, libertad religiosa y personal (libertarismo) (2) y democracia. Y son estos temas los que resuenan día y noche en los círculos liberales del mundo musulmán. Son estos los  ideales  que sirven como criterios de comparación para evaluar a las sociedades  del mundo musulmán hoy día. El nivel de civilidad y modernidad de las sociedades musulmanas está determinado basándose en el grado en el que adoptan dichos ideales. Al respecto, vale la pena hacer notar que occidente promueve e insiste en lo mismo. De modo que los gobiernos de occidente y organizaciones no gubernamentales  como parte de su rutina publican reportes compartiendo sus evaluaciones acerca de qué tan civilizado o incivilizado es el mundo musulmán con base en su desempeño desde la perspectiva de dichos ideales.

Sin embargo, los liberales han cometido un error en su apreciación y  al seleccionar el camino para el renacimiento del mundo musulmán. Al adoptar las soluciones para los musulmanes y bosquejando el camino a seguir, los liberales no han reflexionado profundamente sino que más bien han adoptado una postura superficial y empírica. Ellos vieron el extraordinario progreso material del mundo occidental y quisieron replicarlo. Ellos vieron el cambio en el pensamiento político en el occidente y concluyeron  que por lo tanto es la causa de su progreso material. Sin embargo, ellos de manera empírica (y  erróneamente)  y sin estudiar las realidades de sus propias sociedades,  dedujeron que adoptando los ideales occidentales ellos serían capaces de dar lugar al mismo progreso en el mundo musulmán. Así que lo que lo liberales quieren hacer es tomar prestada la experiencia intelectual europea  de los siglos 16 y 17 y aplicarla en el mundo musulmán sin tomar en cuenta los factores específicos que en primer lugar, produjeron  la separación iglesia-estado en Europa.

Y es aquí precisamente donde yace la superficialidad de su manera de abordar las cosas. Primero porque al bosquejar el camino intelectual para el mundo musulmán, los liberales no estudiaron a la sociedad musulmana y sus realidades;  más bien se conformaron con la idea de que el laicismo europeo  no es “europea” sino más bien “universal” por lo que insistieron en su implementación a lo largo del mundo musulmán. Ellos no tomaron en cuenta que el laicismo  europeo  es una ideología política reaccionaria que emergió  como  resultado directo de un gobierno represivo cristiano que dominó mucho del territorio europeo durante la Edad Media (como se les conoce ahora).  Fue cuando la frustración y el enojo que  los europeos tenían por la miserable condición socioeconómica  y de explotación política en la que vivían, que explotaron en una feroz lucha en contra de la autoridad  responsable y que en este caso no fue otra más  que la Iglesia católica. Ese laicismo surgió en  ese entonces como el “nuevo” pensamiento. Y la idea era quitarle a la Iglesia su poder político privándola de  su legitimidad, que se hallaba en la idea de que recibía “inspiración divina”.  Así que los liberales (los libres pensadores) de aquella época atacaron severamente a la religión, argumentando que no está fundamentada en evidencias factuales; que la razón humana triunfa sobre el razonamiento divino y que la razón humana, siendo superior a la divina, debe ser la única fuente de legislación. Por lo tanto, en el corazón de la revolución intelectual  europea estaba la idea de  la soberanía de la mente humana y el rechazo (o relego) de lo divino que clamaba y que hasta ese entonces  era  reconocido, como  autoridad soberana.

El filósofo y político Jhon Gray al describir el temperamento del liberal dijo:  “su liberalismo ha sido inspirado por escepticismo y por su fideística certeza de la revelación divina” (Fideismo es una teoría epistemológica que sostiene que la fe es independiente de la razón, o que la razón y la fe son hostiles entre sí y que la fe es superior alcanzando verdades particulares). Así que el alma del pensamiento liberal era más bien anti-religión y anti-divinidad.

Fue la ausencia  de “contextualización” de la experiencia intelectual europea  la que fue soslayada por los liberales en el mundo musulmán y la que los condujo a la falsa idea de “universalidad” del pensamiento liberal. En segundo lugar, los liberales ignoraron totalmente la historia de los musulmanes en su intento de replicar la experiencia europea. La experiencia europea con la religión fue muy diferente a la que se tuvo en el mundo musulmán. Los musulmanes  bajo la bandera del califato disfrutaban un estupendo progreso en todos los ámbitos de la vida colectiva e individual y el estado Islámico desde los tiempos del segundo califa Umar bin Jattab hasta el gran califa otomán Suleyman Al Kanuni era  el estado líder en el todo el mundo. Aunque fue un estado gobernado con las leyes divinas, la ciencia y la tecnología prosperaron, la economía floreció y los derechos básicos de sus ciudadanos tales como comida, vestido, vivienda, salud, educación y seguridad estuvieron garantizados. Y en cuanto al conocimiento y la educación, el estado Islámico fue famoso por sus excelentes centros de aprendizaje mismos que el estado directamente supervisaba y en los que promovía el discurso intelectual y la instrucción. Jonathan Lyons en su libro “The House of Wisdom, how the arabs transformed western civilization”  (La casa de la sabiduría: cómo los árabes transformaron la civilización occidental)  afirma: “A lo largo de la mayor parte del periodo en cuestión, el idioma árabe fue usado como el lenguaje global de la academia y los eruditos de todos lados podían viajar plenamente y sostener serias y matizadas discusiones, en esta lengua vehicular. Los estudiosos medievales europeos que querían tener  acceso a los descubrimientos más recientes tenían que dominar la lengua árabe o basarse en traducciones hechas por otros.” Así que a diferencia de la Europa cristiana, existía en el mundo musulmán frustración alguna ni enojo en contra de lo divino, tampoco deseo alguno de deshacerse de su gobierno ni levantamientos masivos en contra del carácter “islámico” del califato. Hubo por supuesto feudos, rebeliones y disputas dentro del Estado Islámico pero ninguno de esos  tenía por objetivo de retar las bases divinas del estado. Incluso cuando el califato fue abolido, Mustafa Kamal tuvo que hacer uso de un feroz nacionalismo turco y fuerza bruta para lograrlo y no es ningún secreto que esto no pudo haber sido logrado sin la ayuda directa y la supervisión de sus aliados (Francia y Gran Bretaña).

 Y aún más, desde los tiempos en los que el  profeta árabe Muhammad (sallahu alleihi wa sallam) presentó el Islam por primera vez al mundo, hasta ahora, los musulmanes nunca han cuestionado el origen divino del Islam ni la soberanía del código islámico (la sharia) por encima de otras legislaciones. De hecho, el mundo musulmán nunca abandonó el razonamiento humano, como lo prueban los extraordinarios logros científicos y educacionales consolidados bajo el califato; más bien su uso se limitó al campo científico y a los asuntos administrativos, mientras que los asuntos legislativos fueron meramente derivados los textos islámicos. Incluso cuando las ideas liberales y la democracia fueron introducidas en el mundo musulmán bajo el mandato de los gobernantes colonialistas, ni siquiera ellos las presentaron como ideas anti-religiosas o anti-divinas, más bien los colonos buscaron legitimarlas  a través del Islam porque sabían que los musulmanes nunca aceptarían que la supremacía de la mente humana por encima de lo divino. Los siglos 19 y 20 vieron la aparición de un nuevo tipo de estudiosos reformadores islámicos, quienes fueron educados, patrocinados y promovidos por las potencias occidentales y quienes buscaron legitimar las ideas liberales justificándose con los textos islámicos. Tal enfoque no fue sino una admisión implícita por parte de occidente de la incompatibilidad de sus  ideales, que eran profundamente anti religiosos, con los ideales del mundo musulmán.

Las constituciones de muchos países laicos de mayoría musulmana de  hoy,  derivan su legitimidad del apoyo político que dichos eruditos les  dieron en sus ratificaciones. Pakistán, Irak y Afganistán son algunos ejemplos. La percepción de que el mundo musulmán fue “engañado” para que aceptara ideas liberales es agraviada aún más dado  el enorme apoyo que los partidos políticos islámicos gozan a lo largo del mundo musulmán incluyendo aquellos que han decidido operar dentro de las estructuras laicas constitucionales. El Partido de Justicia y Desarrollo de Turquía (AKP), La Hermandad Musulmana en Egipto, Jordania y Siria, Hamas en Palestina, El Frente de Salvación Islámica (FIS) en Argelia, Hizbullah en Líbano y  el movimiento Al Nahda en Tunisia son tan sólo uno de los muchos grupos políticos en el mundo musulmán que abiertamente apoyan  la idea de que el Islam debe jugar un papel central en la vida colectiva de la sociedad. La existencia de dichos movimientos con distintos, y si bien considerables grados de apoyo popular, consolida aún más la creencia de que el mundo musulmán, incluso en esta época de decline, no tiene intenciones de divorciar el Islam de la vida pública para adoptar un gobierno laico. Más allá de que estos movimientos lo hagan de manera implícita, y más allá de que probablemente así lo hayan hecho, es otro asunto y no es relevante a este debate.

Así que el mundo musulmán está partido por la mitad en un forcejeo  intelectual que ha sido descrito por algunos con nociones simplistas como una “crisis de identidad”. Pero jamás hubo tal crisis de identidad en el mundo musulmán. El mundo musulmán nunca abandonó su identidad islámica, incluso antes de que fuera expuesto al ideal de soberanía “westfaliana”(3) aunque haya permanecido confundido sobre su identidad islámica,  su identidad permaneció adormecida por algunas décadas creando la impresión de una adopción del ideal “westfaliano” de nación-estado. Aún más,  “crisis de identidad” es una conclusión muy simplista como para entender un problema mucho más complejo que es el del  estancamiento intelectual.  En el  centro del problema  de estancamiento intelectual en el mundo musulmán yace la imposición forzada de ideas liberales y soluciones que emanan de la creencia en la soberanía de la mente humana por encima de lo que es divino, en una población que es profundamente conservadora con una férrea e inquebrantable creencia en el código legal divino (la sharia) y cuya experiencia con la unidad entre estado y religión le recuerda más bien su elevado estatus en el  mundo.

El renacimiento del mundo musulmán, como muchos pensadores en el mundo musulmán han correctamente concluido, no está en el progreso material, ni en la inversión educativa, militar o la que se hace para elevar la moral de la sociedad. En cambio el camino del renacimiento está en el poder de las ideas que define aquello  que un pueblo y una sociedad defiende y en como su estructura política y de gobierno están organizadas. Es en realidad el progreso intelectual lo que precede y lo que eventualmente produce el renacimiento de una nación. En una época en la que el debate sobre el papel de la religión en una sociedad y los fundamentos intelectuales del mundo musulmán está en constante oscilación, las fronteras de tal debate deben ampliarse para incluir nuevas ideas. Hasta ahora este debate ha sido forzado a quedar limitado a cómo el mundo musulmán debe ser reformado según las ideas liberales y a como el papel de la religión debe ser reducido en la vida de la política pública para finalmente ser eliminado. Tal parece que este modo de ver las cosas ha enclaustrado la mente del musulmán y que ha detenido su progreso pues uno encuentra que este debate y  sus argumentos básicos son discutidos por los pensadores justo como hace dos siglos cuando el occidente lo presentó a sus agentes de inteligencia. No es secreto que después de tan largo tiempo esta reforma no ha ocurrido y que  el mundo musulmán no se ha alejado  ni un centímetro de ahí, sino que al contrario se está acercando. Ya es tiempo de que las preguntas básicas se incluyan en dicho debate que promueve  las ideas liberales y que se amplíe el horizonte del mismo para someter al liberalismo a inspección  y  se cuestione la premisa de su supuesto universalismo y exclusión de escrutinio racional. El hecho de que las estructuras de gobierno basadas en los ideales liberales  sean las que a su vez sostienen las actuales estructuras políticas que han fallado ya en revivir al mundo musulmán, es  razón suficiente como para someterlo a investigación. Preguntas tales como: ¿es el Islam compatible con la democracia? ¿Permitirá la democracia la abolición de la idea de la separación entre estado e iglesia si la mayoría lo demanda? ¿Tolerará una sociedad plural y liberal, un debate abierto dentro de sí que avoque por la inclusión de la religión en la vida pública? ¿Está realmente la idea de la soberanía “westfaliana” limitada a “Westfalia” y sus vecinos? O  ¿es la política de libre mercado otra forma de explotación colonialista?  Deben ser hechas al mismo tiempo que esas preguntas sobre si el califato es un sistema totalitario e impune, o si la completa adopción de la ideología islámica por parte del estado, como pasó en el califato, es el camino adelante para el mundo musulmán.

Aquellos que creen en un discurso racional y en un honesto debate no deberían tener ninguna objeción en cuanto “a ampliar el debate”. Los  principales  promotores  que ya están empujando a la inteliguentsia (4) musulmana  hacia la ampliación de este debate, son precisamente los musulmanes de a pie quienes están rugiendo por el cambio sugiriendo que su paciencia con el estancamiento del mundo musulmán finalmente se ha terminado.

(1)    Laicismo: la ideología o legislación que promueve la separación de la religión de la vida pública, especialmente todo lo que tiene que ver con la legislación. Palabras relacionadas son laicidad, secularismo, secularización. También se puede entender como la eliminación de todo lo relacionado con Dios en la vida pública.

(2)    Es una filosofía política que defiende la supremacía de los derechos de los individuos y desconoce los derechos de Dios sobre sus criaturas. En otras palabras, promueve la idea de que el ser humano es libre y no le rinde cuentas a Dios.

(3)    Se refiere al estado nación “westfaliano” que es soberano y que tiene autoridad y  control sobre un territorio delimitado y es reconocido como independiente por otros estados. En la actualidad algunos analistas dicen que este modelo de estado está desapareciendo a causa de la globalización o del nuevo orden mundial donde una elite política transnacional tiene autoridad sobre los diferentes países del mundo. El concepto está vinculado a la Paz de Westphalia firmada en 1648.

(4)    Inteliguentsia  es la élite intelectual dentro de una sociedad que se encarga de diseminar ciertas ideas y cultura a lo largo de las otras clases sociales.  Para lograr esto se involucran en diversas actividades educativas, sociales, caritativas, de entretenimiento, etc. Por lo general son personas que han recibido educación en universidades occidentales y la cultura que promueven es la occidental.

Las notas y la traducción son mías.

Una Ummah

Traducido de:

http://www.khilafah.com/index.php/concepts/general-concepts/12534-intellectual-revival

La obligación de comenzar Ramadan con el primer país que vea la Luna

Oh Musulmanes! Cuando escuchen que un país Musulmán, cualquier país, sin importar cuán cerca o cuán lejos, declara que ha sido confirmado de manera legal que la luna de Ramadan ha sido vista, deben comenzar vuestro ayuno, y les es prohibido esperar al Gobernador o al Mufti de su parte del mundo darles la autorización para ayunar, y cuando escuchen que un país Musulmán, sin importar cuán cerca o cuan lejos, ha declarado que la luna de Shawwal ha sido vista, según el método reconocido en el la Shari’ah, deben concluir con el ayuno y celebrar Eid. Les es prohibido esperar el permiso de algún Gobernador o de algún Mufti para celebrar Eid.

شَهْرُ رَمَضَانَ الَّذِيَ أُنزِلَ فِيهِ الْقُرْآنُ هُدًى لِّلنَّاسِ وَبَيِّنَاتٍ مِّنَ الْهُدَى وَالْفُرْقَانِ

“En el mes de Ramadán se hizo descender el Corán, dirección para los hombres y pruebas claras de la Guía y del Discernimiento[…]” (Corán 2:185)

 

Lamentablemente hoy la realidad es que la gente comienza Ramadan en días distintos y celebran Eid en distintos días, incluso en el mismo país y la misma ciudad.Debemos comprender las razones por las que la gente difiere en este asunto, los argumentos que presentan y el hukm shari’i que corresponde a este asunto según evidencias islámicas.

Es importante comprender que las fuentes de la Shariah para nosotros son fundamentalmente el Corán y la Sunnah. Nuestras emociones, opiniones públicas, la postura de la mayoría, normas, etc. no determinan el reglamento de la Shariah. El Profeta (saw) dijo: “Quien hable sobre el Corán sin conocimiento, entonces déjenlo preparar para sí mismo su asiento en el Fuego” [Tirmidhi, Ahmad, Nisai & Ibn Jarir]

Necesitamos recordar la declaración de Ibn Masud (ra): “El Jama’a es Haq (verdad) aunque sea una persona”.

Alá (swt) dice:

 

يَسْأَلُونَكَ عَنِ الْأَهِلَّةِ قُلْ هِيَ مَوَاقِيتُ لِلنَّاسِ وَالْحَجِّ وَلَيْسَ الْبِرُّ بِأَنْ تَأْتُوا الْبُيُوتَ مِنْ ظُهُورِهَا وَلَكِنَّ الْبِرَّ مَنِ اتَّقَى وَأْتُوا الْبُيُوتَ مِنْ أَبْوَابِهَا وَاتَّقُوا اللَّهَ لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ
“Te preguntan acerca de las fases de la luna, di: sirven para indicar a los hombres el tiempo y la Peregrinación […]” (Corán 2:189)

 

فَمَنْ شَهِدَ مِنْكُمُ الشَّهْرَ فَلْيَصُمْهُ
“…así pues, quien de vosotros vea el mes, que ayune […]” (Corán 2:185)

Bujari y Muslim reportaron en la autoridad de Abdullah ibn Omar (ra) que el Mensajero de Alá (saw) mencionó Ramadan y dijo: “No ayunen hasta que vean la luna nueva, y no lo rompan (el ayuno) hasta que la vean; pero si el tiempo esta nuboso conclúyanlo (a los treinta días).”

Muslim también reportó en la autoridad de Abdulla ibn Omar (r) que el Mensajero de Alá (saw) mencionó Ramadan y con un movimiento de su mano dijo: “El mes es así y asá. (Después quitando uno de sus pulgares a la tercera vez indicando 29)” y luego dijo: “Ayunen cuando la vean, y rompan el ayuno cuando la vean, y si el tiempo está nublado calcúlenlo (los meses de Shaban y Shawwal) a treinta días.”

Bujari reportó en la autoridad de Ibn Omar (r) que el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes consiste de 29 noches, así que no ayunéis hasta que la veais (osea, la luna nueva), y si el tiempo estuviera nublado, entonces complétenlo a treinta días.”

En la narración de Muslim, el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes de Ramadan consiste de 29 días. Así que no ayunéis hasta que la hayan visto (la luna nueva de Shawwal), y si el cielo está nublado para vosotros, entonces complétenlo (treinta días).”

Muslim también reportó en la autoridad de Abdullah ibn Omar que el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes de Ramadan consiste de 29 días; así que cuando veáis la luna nueva ayunen y cuando la veáis (la luna nueva denuevo en el comienzo del mes de Shawwal) entonces rompan el ayuno, y si el cielo está nublado oara vosotros entonces calcúlenlo (a treinta días).”

Estos hadices son muy claros e inequívocos, en ellos el Mensajero de Allah (saw) nos ordena a ayunar cuendo la aparición de la luna nueva de Ramadan sea confirmada, y nos ordena a romper el ayuno con la aparición de la luna nueva de Shawwal esté confirmada; estas ordenes son vinculantes y su violación es un acto pecaminoso así como lo es abandonar cualquier otro deber o cometer algún acto ilegal.

La orden de ayunar y romper el ayuno es general: “No ayunéis hasta que la veáis y no rompáis el ayuno hasta que la veáis.”-“Ayunad cuando se le tenga visión y romped el ayuno se le aviste.” El verbo ‘Sumu’ (ayunad) está en la forma plural que incluye todos los Musulmanes alrededor del Mundo. Además, la palabra ‘Ruayateh’ (visión) también viene en una forma general: “Cuando se le aviste” o “Si es que es vista.”; esto significa que incluye cualquier avistamiento, y no se aplica simplemente a la persona que vea la luna nueva, ni tampoco se aplica específicamente sólo a la gente de su propio país, ya que lo que ordena el ayuno y el cese del ayuno es general y completa, así como es el avistamiento, por ello, la regla es sin dudas general.

 

El llamado no es individual para cada Musulman a ver la luna y depués ayunar o de celebrar Eid basado en sus visiones personales. Incluso el Profeta (saw) acostumbraba a ayunar cuando personalmente no veía la luna si no que cuando un Musulman le reportaba que la habían viso. Ibn Omar (ra) reportó, “Durante el tiempo del Profeta (saw), los compañeros fueron a ver el nuevo creciente. Así que le conté al Profeta (saw) que la había visto. Así que ayunó y le dijo a sus compañeros que ayunaran.” [Abu Dawud & Hakim]

Entonces, el comando de ayunar y el cese del ayuno cuando la luna sea vista es una orden que abarca a todos los Musulmanes alrededor del Mundo. Así por ejemplo si la luna nueva es vista en Rabat en la noche del viernes, y no fue vista en Jakarta el viernes por la noche, pero fue vista la noche del sábado, la gente de Indonesia deberá actuar de acuerdo a lo visto en Marruecos, por ello deben comenzar el ayuno el viernes si es que la luna nueva era la de Ramadan; si no ayunan deberán compensar el día porque la obligación de ayunar ha sido confirmada por el avistamiento de la luna nueva en cualquier por cualquier Musulmán en cualquier parte del Mundo. Y, si la luna nueva de Shawwal es vista, deberían tomper el ayuno cuando las noticias del avistamiento les llegue, a pesar de no haberla visto por ellos mismos, por el momento el avistamiento es confirmado, tienen que romper el ayuno y cometerían un error si continuaran el ayuno.

Por lo tento la norma de la Shari’a dice que si la gente de un país ve la luna nueva, sería como si todos los Musulmanes la hayan visto, por eso deberían todos ayunar si es que fuera la luna nueva de Ramadan, y debrían cesar el ayuno si es la luna nueva de Shawwal. Esto es la ley de Alá (swt) según los textos de la Shari’a.

Durante la vida del Mensajero de Alá (saw), los Musulmanes acostumbraban comenzar el ayuno el mismo día y romper el ayuno el mismo día apesar del hecho de que vivían en diferentes areas, y esto sirve como otra evidencia de la Shari’ah que el avistamiento de la luna nueva de un sector obliga a todos los Musulmanes a ayunar juntos el mismo día y cesar el ayuno juntos en el mismo día.

http://www.khilafah.com/index.php/ramadan/ramadan/7311-the-obligation-of-beginning-ramadhan-when-the-moon-is-sighted-in-any-country

“Y realmente vuestra comunidad (ummah) es una y Yo soy vuestro Señor, por lo tanto tened temor de Mí”  Corán Sura de Los Creyentes (23,53)

La Europa colonialista y la destrucción del califato

El día Lunes 3 de Marzo de 1924 (el 28 de Rajab 1342 DH) el Mundo despertó a la noticia de que Mustafa Kemal en Turquía oficialmente habría abolido el Califato. Esa noche Abdul-Mejid II, el último Califa de los Musulmanes, fue arrumado en un vehículo con una maleta con ropas y dinero y exiliado para nunca más volver. Así es como concluyeron 1342 años de soberanía Islámica. Lo siguiente es un recuento histórico de las acciones de los poderes coloniales de cómo primero sembraron la semilla de la desunión entre musulmanes a través de implantar la idea del nacionalismo y finalmente administrando la destrucción del Califato por sus agentes traidores.La independencia de Turquía fue oficialmente reconocida con la implementación del Tratado de Lausanne firmado con anterioridad el 24 de Julio de 1923. Bretaña y sus aliados retiraron sus tropas que habían ocupado Turquía desde el final de la Primera Guerra Mundial. En respuesta a esto, se realizaron protestas en la Cámara de los Comunes en contra del Secretario de Estado de Asuntos Exteriores Lord Curzon, por reconocer la independencia de Turquía. Lord Curzon respondió, “La situacióm actual es que Turquía esta muerta y nunca se levantará, porque hemos destruído su fuerza moral, el Califato y el Islam.”

Como admitido por Lord Curzon, Inglaterra junto con Francia jugaron un papel fundamental en la destrucción del Califato junto con Alemania en la Primera Guerra Mundial. Estos planes habían sido puesto en marcha cientos de años antes y finalmente obtuvo sus frutos cuando el Califato Otomano comenzó rápidamente a decaer a mediados del siglo XVIII.

El primer intento de destruír la unidad islámica fue en el siglo XI cuando el Papa Urbano II puso en marcha la primera cruzada por ocupar Al-Quds (Jerusalén). Después de 200 años de ocupación los cruzados fueron finalmente derrotados en las manos de Salahudeen Ayyubi (Saladino). En el siglo XV Constantinopla fue conquistada y la última fortaleza del Imperio Bizantino fue derrotada. Más tarde en el siglo XVI el Estado Islámico barrió el sur y el este de Europa llevando el Islam a sus gentes. Por consiguiente millones de personas en Albania, Yugoslavia, Bulgaria y otros países aceptaron el Islam. Tras el asedio de Viena en 1529 Europa formó alianzas para detener la expansión del Califato. En este punto la animosidad de los Cruzados en contra del Islam y el Califato fue revivida y surgieron los planes para hacer frente a este, más tarde conocido como, “problema de oriente”.

El Conde Henri Decastri, escritor francés quien escribió en su libro llamado ‘Islam’ en 1896: “No puedo imaginar lo que dirían lo Musulmanes si oyeran los cuentos del medioevo y entendieran lo que los oradores cristianos acostumbraban a decir en sus himnos; todos nuestros himnos hasta aquellos que surgieron antes del siglo XII emanaron de un concepto que fue la causa de las Cruzadas, estos himnos estaban llenos de odio en contra de los Musulmanes debido a la total ignorancia sobre su religión. Como resultado de aquellos himnos y canciones, odio hacia aquella religión se erradicó en las mentes de la gente, y las ideas erróneas profundamente eraizadas, algunos de los cuales se siguen llevando hoy en día. Todos acostumbraban a considerar a los Musulmanes como politeístas, incrédulos, adoradores de ídolos y apóstatas.”

Después de su derrota los cruzados entendieron que el motivo de la fortaleza de los musulmanes y su resolución estaba en la Aquida Islámica. Mientras los musulmanes se mantuvieran fuertemente apegados al Islam y al Corán el Califato jamás se destruiría. Es por ello que a finales del siglo XVI establecieron el primer centro misionario en Malta y lo hicieron su sede central para enviar misionarios en contra del mundo musulmán. Este fue el comienzo de la propagación de la cultura occidental en el mundo musulmán por ingleses, franceses y americanos.

Estos misionarios trabajaron encubiertos como instituciones educacionales y científicas. En un comienzo su efecto en los musulmanes fue mínimo. Pero durante los siglos XVIII y XIX con la decadencia del Califato los misionarios lograron sacar provecho de la debilidad del Estado y difundundieron conceptos corruptos a la gente. En el siglo XIX Beirut se vovió el centro para la actividad misionaria. Durante este tiempo los misionarios se aprovecharon de los conflictos sociales entre cristianos y druses y más tarde entre cristianos y musulmanes, con Inglaterra apoyando a los druses y Francia del lado de los cristianos maronitas.

Los misionarios tenían dos metas durante este período.

1. Separar los árabes del Estado Otomano
2. Enajenar los Musulmanes del Islam

En 1875 fue formada la “Asociación Secreta” en Beirut en un intento por fomentar el nacionalismo árabe en la gente. A través de declaraciones y folletos llamaban a la independencia política de los árabes, especialmente aquellos en Siria y Líbano. Aquellos a cargo culpaban constantemente a Turquía en su literatura de arrebatar el Califato islámico de los árabes, violando así la Shari’ah islámica, y abusando del Din [Religión].

Estas semillas de nacionalismo árabe dieron fruto en 1916 cuando Inglaterra le ordenó a su agente Sharif Hussein de Mecca comenzar la rebelión árabe en contra del Califato Otomano. Esta rebelión fue exitosa en dividir los países árabes del Califato, poniéndolos bajo el mandato Inglés y Francés.

Al mismo tiempo se incitaba el nacionalismo entre los Turcos. El movimiento Jóvenes Turcos fue establecido en 1889 en la base de nacionalismo turco y alcanzaron el poder en 1908 después de la destitución del Califa Abdul-Hamid II. El traidor Mustafa Kemal quien quería abolir el Califato era miembro de Jóvenes Turcos. Es por ello que más tarde Mustafa Kemal dijo: “¿Que no fue a causa del Califato, el Islam y el Clero que los campesinos turcos lucharon y murieron durante cinco siglos? Es tiempo ya de que Turquía se preocupe de sus propios intereses e ignore los hindúes y árabes. Turquía debe deshacerse del liderazgo de los Musulmanes.”


Junto con las actividades misionarias Inglaterra y Francia junto con Rusia comenzaron directamente a colonializar varias partes del mundo musulmán. Esto comenzó a mediados del siglo XVIII cuando en 1768 Catherine II de Rusia luchó en contra del Califato y exitosamente ocupó las tierras del sur de Ucrania, Norte del Cáucaso y Crimea los que fueron incorporados al Imperio Ruso. Francia atacó Egipto e Inglaterra comenzó a ocupar India. Gradualmente, las tierras del Califato fueron retrocediendo hasta acabar la Primera Guerra Mundial, lo único que quedaba era Turquía, la que fue ocupada por las fuerzas aliadas bajo el comando de un General inglés llamado Charles Harrington.

La división de las tierras del Califato fue un acuerdo premeditado tramado por Inglaterra y Francia en 1916 en el acuerdo secreto conocido como Sykes-Picot. Este plan fue negociado entre el diplomático francés François Georges-Picot y el asesor diplomático inglés Mark Sykes. En el acuerdo a Inglaterra se le concedió el control de Jordania, Iraq y una zona pequeña alrededor de Haifa. A Fracia le fue concedida el control del sudeste de Turquía, el norte de Iraq, Siria y Libano. Los poderes a mando tenían la libertad de decidir dentro de los límites del estado dentro de estas zonas. El mapa del Medio Oriente de hoy es un legado de Sykes-Picot con las fronteras marcadas por las líneas dibujadas por el Sr. Sykes y el Sr. Picot usando una regla de medir sobre las antiguas tierras del Califato.

Justo antes de la destrucción del Califato, Inglaterra jugó el rol más importante educando a su agente Mustafa Kemal. A través de un número de maniobras políticas asistidas por Inglaterra, Mustafa Kemal fue capaz de establezerse como una autoridad en Turquía. En 1922, la conferencia de Lausanne fue organizada por Secretario de Estado de Asuntos Exteriores Lord Curzon para discutir la indepandencia de Turquía. A este punto Turquía estaba bajo la ocupación de las fuerzas aliadas con la institución del Califato existiendo solamente de nombre. Durante esta conferencia Lord Curzon estipuló cuatro condiciones para el reconocimiento de la independencia de Turquía. Estas condiciones fueron:

1. La abolición total del Califato
2. La expulsión del Califa fuera de las fronteras
3. La confiscación de sus bienes
4. Declaración que Turquía se volvería un estado secular

El éxito de la conferencia dependía del cumplimiento de estas condiciones. Sin embargo, a pesar del la presión extranjera muchos Musulmanes en Turquía aún abrigaban la esperanza de la idea del Califato, que había servido al Islam tan bien por tantos siglos y consideraron inconcebible que se pudiese abolir. Por lo tanto Lord Curzon falló en asegurar estas condiciones y la conferencia terminó en un fracaso. Aún así, el astuto Lord Curzon en nombre de Inglaterra no se dió por vencido. El tercero de Marzo de 1924 Mustafa Kemal usando la fuerza y aterrorizando sus oponentes políticos logró sacar adelante el proyecto de ley sobre la Abolición que haría la institución del Califato oficialmente abolida.

Para los poderes colonialistas no les bastó con la destrucción del Califato. Querían asegurar que el Califato nunca más se levantaría entre los Musulmanes.

Lord Curzon dijo, “Debemos poner final a cualquier cosa que traiga alguna unión islámica entre los hijos de los Musulmanes. Así como ya hemos tenido éxito en terminar con el Califato, debemos asegurarnos de que nunca se alzará la unidad entre los Musulmanes, ya sea unidad intelectual o cultural.”

Por consiguiente, colocaron un número de obstáculos en el camino para el restablecimiento del Califato así como:

1. La inserción de conceptos no islámicos en el mundo Islámico así como el patriotismo, nacionalismo, socialismo y secularismo y el fomento de movimientos políticos basados en estas ideas.

2. La presencia de currículos educacionales establecidos por los poderes coloniales, los que han perdurado en uso por más de 80 años, lo que ha guiado a la mayoría de los jóvenes graduados y aquellos en institutos educacionales en una dirección contraria al Islam.

3. La estrangulación económica del Mundo Musulmán por gobiernos de Occidente y compañías de tal manera que la gente vive en una miserable pobreza y son obligados a solo preocuparse por alimentarse y alimentar a sus familias despreocupandoles el verdadero rol de los colonialistas.

4. La deliberada herencia de dividir el mundo Musulmán en contenciosas fronteras y territorios de tal manera que los Musulmánes permanentemente se preocupan de pequeños problemas.

5. La creación de organizaciones como la Liga Arabe y más tarde la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) que diluyeron los enlaces del Islam, continuó la desunión del Mundo Musulmán mientras fallaba miserablemente en solucionar cualquier problema o asunto.

6. La imposición de un estado extranjero, Israel el en corazón del Mundo Musulmán que sería la punta de la lanza para el ataque de los poderes de Occidente a los indefensos Musulmanes mientras perpetuaban el mito de la inferioridad de los Musulmanes.

7. La presencia de gobiernos tiranos en los países Musulmanes, cuya lealtad es para sus amos de Occidente; quienes oprimen y torturan a la Ummah; no son de la Ummah y la odia tanto como la Ummah los odia a ellos.

A pesar de estos obstáculos y las conspiraciones y planes de los colonialistas el restablecimiento del Califato es una vez más una realidad para el Mundo Musulmán. Debemos tomar esta oportunidad en el aniversario de la destrucción del Califato para reflexionar en la situación actual de los Musulmanes y tener claro que solamente a través de trabajar para restablecer el Califato sin dudas lograremos el éxito en esta vida y la próxima.

 

Los libros y la preservación del conocimiento islámico.

Assalam aleikum wa rahmatullah, inshaallah todos deseemos tener libros reales, impresos y de contenido islámico. Si es así y usted no quiere contribuir a su desaparición inshaallah continue leyendo.
Dado el éxito que ha tenido la dawah por medio de internet y alhamdulilah al hecho de que tenemos ya mucho material digitalizado, ahora nosotros mismos al no comprar los libros reales estamos afectando a ciertos sectores de la industria editorial. Y lo que ahora peligra es la disponibilidad de nuevos títulos en nuestro idioma.
Obviamente al caer las ventas, no podrán pagarse ni las traducciones ni las impresiones.

Tal vez como ahora vemos muchas traducciones en formato PDF sobre todo, estamos perdiendo de vista que la calidad no es la misma y que los materiales una vez digitalizados pueden ser gravemente alterados con mucha facilidad, incluso por intrusos en sitios web confiables.
Mientras una empresa editorial contrata y paga a todo un equipo de editores profesionales  y traductores capacitados que trabaja bajo la supervisión de eruditos y otros alumnos del conocimiento, en el resto de traducciones no existe ese control de calidad.

Con el material impreso, al menos en los casos de las editoriales reconocidas, el lector tiene acceso al editor e incluso a los traductores. Puede conocer sus nombres porque están impresos en las tapas e incluso contactarlos pues en muchos casos también imprimen sus número telefónicos. Si se lo propone incluso el lector podría verificar cómo viven y su carácter islámico en general.
En ese sentido una de sus más grandes ventajas es que nos permiten verificar la cadena de transmisión del conocimiento tan vital para seleccionar nuestras fuentes información.
La otra ventaja que proporcionan tiene que ver con el tipo de contenidos que incluyen ya que en su mayoría éstos libros rescatan la sabiduría que por generaciones la civilización islámica forjó. Incluyen los trabajos de los más grandes sabios que no sólo fueron célebres por sus trabajos, sino que también lo fueron por sus heroicos actos de sacrifico en la causa de Allah (swt).
Muchos de estos libros impresos transmiten sin alteraciones las enseñanzas de los hombres y mujeres piadosos de las primeras tres generaciones y de quienes por cierto, el profeta Muhammad (saw) nos recomendó tomar el conocimiento.

Con esos contenidos más profundos, los libros impresos pueden contrarrestar los efectos negativos que la excesiva circulación de fatwas está causando entre la ummah tales como el estancamiento espiritual e intelectual; la perpetuación de una cultura sectaria o de la descalificación; y la “secularización” del din.

En muchos de estos libros, la evidencias islámicas son puestas en el contexto histórico y político necesario para la correcta comprensión del din. Despiertan en el lector más ganas por adquirir conocimiento y no una actitud meramente irreflexiva y pasiva ante lo que se lee. No es a través de fatwas que el musulmán adquirirá el carácter islámico, el amor por el profeta, por los salaf, ni la inclinación a realizar los mismos esfuerzos que ellos hicieron por el din.

La ummah no puede prescindir de lecturas complejas que eleven su intelecto, que fortalezcan la interiorización de los conceptos islámicos y que ayuden a la distinción entre la verdad y la falsedad. Leer más sobre el din, sobre la historia del Islam y de los musulmanes nos ayudará inshaallah a eventualmente restaurar poco a poco la forma en la que el din fue transmitido desde los inicios.

Necesitamos tener acceso a más autores, a más títulos; a trabajos antiguos, a trabajos contemporáneos. Necesitamos formarnos un criterio y definitivamente más conocimiento que nos permitirá entender cuál es desgraciadamente el interés político detrás de esta aberrante simplificación del conocimiento islámico que muchos foros y otros sitios web persiguen.

Inshaallah quienes tengan acceso a material impreso de décadas atrás puedan hacer una comparación entre lo que se solía leer y lo que se lee ahora en Internet, seguramente habrán notado la diferencia. Cambios que parecen menores pero que no por causalidad favorecen a las oligarquías políticas en los países musulmanes: hadices con traducciones diferentes o reclasificados, temas ausentes, los significados de los atributos de Allah también alterados, etc.

Sea esta una invitación a comprar más libros impresos y si Allah quiere a colaborar así con la preservación del Islam.
No sabemos por cuánto tiempo podamos estar conectados y además es importante heredarle algo tangible a las futuras generaciones para que ellos a su vez estén alertas de las “reformas” que pudiera sufrir el conocimiento islámico.
Assalam aleikum wa rahmatullah

¿De dónde vienen las noticias? ¿De dónde viene mi Islam?

A estas alturas ya sabemos que la información que nos llega por los medios masivos de comunicación ha sido filtrada, cuidadosamente seleccionada y creativamente manipulada. Sabemos que no es de fiar. Es poderosa, pero peligrosa moldeando ideas, generando actitudes, encausando emociones y favoreciendo ciertos ambientes.

 

También sabemos que lo que es publicado en los diarios se decide en una junta editorial, a la cual acude el editor principal ya previamente instruído por la junta directiva que a la vez se ha rendido ya a los intereses de terceros: políticos o dueños de grandes corporaciones.

 

El otro eslabón en la cadena, lo constituye una figura que se escapa de los reflectores. Son los “hacedores” de las estrategias de inteligencia: ellos a través de años han estado estudiando a las sociedades a lo largo y ancho del mundo; sacando conclusiones y elaborando planes de acción.

 

La historia es larga pero es muy significativo el hecho de que ciencias como la sociología y la psicología tuvieran un gran impulso y crecimiento durante las dos primeras guerras mundiales. Y como no si el gobierno de Estados Unidos y el británico fueron de sus principales patrocinadores. Su objetivo era y sigue siendo lograr y mantener el control político y económico en el mundo.

 

El gobierno estadounidense por ejemplo fue cliente de IBM incluso antes de la Gran Depresión de 1929 y el Instituto de Tecnología de Massachussets, el famoso MIT, también lleva ya casi un siglo colaborando con el desarrollo de teorías y metodologías para la modificación del comportamiento social.

 

Igualmente destacado es el Instituto Tavistock de Inglaterra cuya contribución a las ciencias del comportamiento es incluso definitiva en la formación de gerentes, políticos, sociólogos, psicólogos y educadores al rededor del mundo.

 

Sus complejas metodologías se complementan con la más avanzada tecnología y con los fondos del gobierno y más precisamente con el dinero de los contribuyentes que en la mayoría de los casos no tienen idea de cómo sus impuestos son utilizados en su contra y en detrimento de sus libertades.

 

Es díficil explicar por qué los guardianes y defensores de la democracia y las libertades, no someten a escrutinio a todas estas organizaciones (Think Tanks) y por qué no demandan que operen con transparencia. Igualmente deberían asegurarse de saber cuánto dinero está gastando el gobierno por la contratación de sus servicios. De saber lo qué hacen, cómo lo hacen y cuánto del tesoro público se gasta en sus servicios. Con seguridad los ciudadanos dejarían de pagar impuestos: en el acto.

 

Como es de predecirse, nos dirían que lo hacen por la seguridad nacional (que para ese chantaje se han exagerado lo de los enemigos extranjeros) y los medios de comunicación masiva (los ejecutivos en lavado de cerebros) se encargarán de apoyar y mantener esa posición para completar el ciclo de enajenación (privación del buen juicio).

 

Y aunque lo que hacen público no es ni la punta del iceberg, pues lo que ocultan es mucho peor, vale la pena estar enterados; saber cómo ven ellos al mundo  y lo que están proponiendo es un asunto de supervivencia. Quien no está al tanto de lo que acontece en el mundo será irremediablemente rebasado y victimizado por su propia negligencia.

 

No es la sunnah  ni el ejemplo de los sahaba enterrar nuestras cabezas como avestruces y pretender que todo está bien.¡Hasta Asma Ibn Abi Bakr (ra) fue capaz de darle consejo político a su hijo Abdullah ibn Zubair (ra) a sus cien años y cuando ya había perdido la vista!

Estos son algunos sitios web de algunas de estas organizaciones. Unas en español y otras con materiales disponibles en inglés. Algunos documentos hay que comprarlos, pero ya que para eso requieren nuestros datos personales, tal vez lo mejor sea sólo leer el material gratuito.

 

Los “think tanks”, las oficinas de planeación de políticas públicas, los centros de investigación, universidades y los analistas geopolíticos de los incrédulos, son más o menos lo mismo y al final del día todos sirven al mismo propósito: preservar la opresión de las minorías sobre las ignorantes mayorías.

 

Con sus análisis y estrategias están detrás del entrenamiento de espías, de mercenarios,  agitadores,  políticos, líderes de opinión, conferencistas, periodistas, presentadores, programas de televisión, diarios, revistas especializadas,  catedráticos, guías religiosos….y hasta de sitios de internet y libros “islámicos”.

 Aunque la cadena no termina aquí, esto es de lo que no se ve en la tele.

 En español:

http://www.isn.ethz.ch/isn/Digital-Library/Publications/Detail/?ots591=0c54e3b3-1e9c-be1e-2c24-a6a8c7060233&lng=en&id=92400

http://www.cni.es/es/culturainteligencia/publicaciones/

http://www.athenaintelligence.co.uk/

http://www.fride.org/portada

http://www.intelpage.info/la-inteligencia-espanola.html

 

En inglés

http://www.quilliamfoundation.org/

http://www.stratfor.com/

http://www.tavinstitute.org/

http://www.rand.org

 

Y que por cierto éste último fue el autor del infame reporte “filtrado” sobre el Islam y los musulmanes que cuenta con detalle la propuesta general para dividir a los musulmanes. Imperdible lectura: https://mayamuslimah.files.wordpress.com/2010/06/rand-corporation1.pdf