El renacimiento intelectual de los musulmanes

Después del colonialismo, el mundo musulmán se vio expuesto a estructuras de gobierno e ideologías que originalmente nacieron y fueron desarrolladas en Europa occidental y que fueron introducidas al mundo islámico como el legado de los gobernantes colonizadores anteriores.  Décadas después de que los colonizadores finalizaran su ocupación física en las tierras musulmanas, el mundo musulmán se encontró a sí mismo involucrado en el fundamental debate alrededor de modelos de gobierno, estructuras e ideas políticas, económicas y sociales a partir de las cuales dichas estructuras han de ser erigidas. Para la frustración de muchos, el debate parece seguir interminable y un empate intelectual parece haberlo dominado por décadas. Por tanto, el progreso intelectual en el mundo musulmán se ha quedado estancado en este empate dejando a los musulmanes en un estado de confusión e incertidumbre debido a una falta de visión clara y dirección.  Esto a su vez ha llevado a un estancamiento económico, político y social  y a la inestabilidad en los territorios musulmanes.

En uno de los extremos del debate se encuentra un pequeño grupo de elite liberal que está impresionado con el extraordinario progreso material de occidente. Ellos han atribuido dicho progreso a la evolución del pensamiento  político, social y económico occidentales nacidos en la época del Renacimiento (NT. La Ilustración).  Ellos creen que para que los musulmanes alcancen el mismo progreso es necesario divorciar la  religión de la vida pública justo como los europeos lo hicieron después de la Edad Media. Ellos quieren que el mundo musulmán adopte ideas occidentales de laicismo (1), pluralidad, empoderamiento femenino, derechos de las minorías, nacionalismo, soberanía humana, propiedad privada, libertad de mercados, libertad de expresión, libertad religiosa y personal (libertarismo) (2) y democracia. Y son estos temas los que resuenan día y noche en los círculos liberales del mundo musulmán. Son estos los  ideales  que sirven como criterios de comparación para evaluar a las sociedades  del mundo musulmán hoy día. El nivel de civilidad y modernidad de las sociedades musulmanas está determinado basándose en el grado en el que adoptan dichos ideales. Al respecto, vale la pena hacer notar que occidente promueve e insiste en lo mismo. De modo que los gobiernos de occidente y organizaciones no gubernamentales  como parte de su rutina publican reportes compartiendo sus evaluaciones acerca de qué tan civilizado o incivilizado es el mundo musulmán con base en su desempeño desde la perspectiva de dichos ideales.

Sin embargo, los liberales han cometido un error en su apreciación y  al seleccionar el camino para el renacimiento del mundo musulmán. Al adoptar las soluciones para los musulmanes y bosquejando el camino a seguir, los liberales no han reflexionado profundamente sino que más bien han adoptado una postura superficial y empírica. Ellos vieron el extraordinario progreso material del mundo occidental y quisieron replicarlo. Ellos vieron el cambio en el pensamiento político en el occidente y concluyeron  que por lo tanto es la causa de su progreso material. Sin embargo, ellos de manera empírica (y  erróneamente)  y sin estudiar las realidades de sus propias sociedades,  dedujeron que adoptando los ideales occidentales ellos serían capaces de dar lugar al mismo progreso en el mundo musulmán. Así que lo que lo liberales quieren hacer es tomar prestada la experiencia intelectual europea  de los siglos 16 y 17 y aplicarla en el mundo musulmán sin tomar en cuenta los factores específicos que en primer lugar, produjeron  la separación iglesia-estado en Europa.

Y es aquí precisamente donde yace la superficialidad de su manera de abordar las cosas. Primero porque al bosquejar el camino intelectual para el mundo musulmán, los liberales no estudiaron a la sociedad musulmana y sus realidades;  más bien se conformaron con la idea de que el laicismo europeo  no es “europea” sino más bien “universal” por lo que insistieron en su implementación a lo largo del mundo musulmán. Ellos no tomaron en cuenta que el laicismo  europeo  es una ideología política reaccionaria que emergió  como  resultado directo de un gobierno represivo cristiano que dominó mucho del territorio europeo durante la Edad Media (como se les conoce ahora).  Fue cuando la frustración y el enojo que  los europeos tenían por la miserable condición socioeconómica  y de explotación política en la que vivían, que explotaron en una feroz lucha en contra de la autoridad  responsable y que en este caso no fue otra más  que la Iglesia católica. Ese laicismo surgió en  ese entonces como el “nuevo” pensamiento. Y la idea era quitarle a la Iglesia su poder político privándola de  su legitimidad, que se hallaba en la idea de que recibía “inspiración divina”.  Así que los liberales (los libres pensadores) de aquella época atacaron severamente a la religión, argumentando que no está fundamentada en evidencias factuales; que la razón humana triunfa sobre el razonamiento divino y que la razón humana, siendo superior a la divina, debe ser la única fuente de legislación. Por lo tanto, en el corazón de la revolución intelectual  europea estaba la idea de  la soberanía de la mente humana y el rechazo (o relego) de lo divino que clamaba y que hasta ese entonces  era  reconocido, como  autoridad soberana.

El filósofo y político Jhon Gray al describir el temperamento del liberal dijo:  “su liberalismo ha sido inspirado por escepticismo y por su fideística certeza de la revelación divina” (Fideismo es una teoría epistemológica que sostiene que la fe es independiente de la razón, o que la razón y la fe son hostiles entre sí y que la fe es superior alcanzando verdades particulares). Así que el alma del pensamiento liberal era más bien anti-religión y anti-divinidad.

Fue la ausencia  de “contextualización” de la experiencia intelectual europea  la que fue soslayada por los liberales en el mundo musulmán y la que los condujo a la falsa idea de “universalidad” del pensamiento liberal. En segundo lugar, los liberales ignoraron totalmente la historia de los musulmanes en su intento de replicar la experiencia europea. La experiencia europea con la religión fue muy diferente a la que se tuvo en el mundo musulmán. Los musulmanes  bajo la bandera del califato disfrutaban un estupendo progreso en todos los ámbitos de la vida colectiva e individual y el estado Islámico desde los tiempos del segundo califa Umar bin Jattab hasta el gran califa otomán Suleyman Al Kanuni era  el estado líder en el todo el mundo. Aunque fue un estado gobernado con las leyes divinas, la ciencia y la tecnología prosperaron, la economía floreció y los derechos básicos de sus ciudadanos tales como comida, vestido, vivienda, salud, educación y seguridad estuvieron garantizados. Y en cuanto al conocimiento y la educación, el estado Islámico fue famoso por sus excelentes centros de aprendizaje mismos que el estado directamente supervisaba y en los que promovía el discurso intelectual y la instrucción. Jonathan Lyons en su libro “The House of Wisdom, how the arabs transformed western civilization”  (La casa de la sabiduría: cómo los árabes transformaron la civilización occidental)  afirma: “A lo largo de la mayor parte del periodo en cuestión, el idioma árabe fue usado como el lenguaje global de la academia y los eruditos de todos lados podían viajar plenamente y sostener serias y matizadas discusiones, en esta lengua vehicular. Los estudiosos medievales europeos que querían tener  acceso a los descubrimientos más recientes tenían que dominar la lengua árabe o basarse en traducciones hechas por otros.” Así que a diferencia de la Europa cristiana, existía en el mundo musulmán frustración alguna ni enojo en contra de lo divino, tampoco deseo alguno de deshacerse de su gobierno ni levantamientos masivos en contra del carácter “islámico” del califato. Hubo por supuesto feudos, rebeliones y disputas dentro del Estado Islámico pero ninguno de esos  tenía por objetivo de retar las bases divinas del estado. Incluso cuando el califato fue abolido, Mustafa Kamal tuvo que hacer uso de un feroz nacionalismo turco y fuerza bruta para lograrlo y no es ningún secreto que esto no pudo haber sido logrado sin la ayuda directa y la supervisión de sus aliados (Francia y Gran Bretaña).

 Y aún más, desde los tiempos en los que el  profeta árabe Muhammad (sallahu alleihi wa sallam) presentó el Islam por primera vez al mundo, hasta ahora, los musulmanes nunca han cuestionado el origen divino del Islam ni la soberanía del código islámico (la sharia) por encima de otras legislaciones. De hecho, el mundo musulmán nunca abandonó el razonamiento humano, como lo prueban los extraordinarios logros científicos y educacionales consolidados bajo el califato; más bien su uso se limitó al campo científico y a los asuntos administrativos, mientras que los asuntos legislativos fueron meramente derivados los textos islámicos. Incluso cuando las ideas liberales y la democracia fueron introducidas en el mundo musulmán bajo el mandato de los gobernantes colonialistas, ni siquiera ellos las presentaron como ideas anti-religiosas o anti-divinas, más bien los colonos buscaron legitimarlas  a través del Islam porque sabían que los musulmanes nunca aceptarían que la supremacía de la mente humana por encima de lo divino. Los siglos 19 y 20 vieron la aparición de un nuevo tipo de estudiosos reformadores islámicos, quienes fueron educados, patrocinados y promovidos por las potencias occidentales y quienes buscaron legitimar las ideas liberales justificándose con los textos islámicos. Tal enfoque no fue sino una admisión implícita por parte de occidente de la incompatibilidad de sus  ideales, que eran profundamente anti religiosos, con los ideales del mundo musulmán.

Las constituciones de muchos países laicos de mayoría musulmana de  hoy,  derivan su legitimidad del apoyo político que dichos eruditos les  dieron en sus ratificaciones. Pakistán, Irak y Afganistán son algunos ejemplos. La percepción de que el mundo musulmán fue “engañado” para que aceptara ideas liberales es agraviada aún más dado  el enorme apoyo que los partidos políticos islámicos gozan a lo largo del mundo musulmán incluyendo aquellos que han decidido operar dentro de las estructuras laicas constitucionales. El Partido de Justicia y Desarrollo de Turquía (AKP), La Hermandad Musulmana en Egipto, Jordania y Siria, Hamas en Palestina, El Frente de Salvación Islámica (FIS) en Argelia, Hizbullah en Líbano y  el movimiento Al Nahda en Tunisia son tan sólo uno de los muchos grupos políticos en el mundo musulmán que abiertamente apoyan  la idea de que el Islam debe jugar un papel central en la vida colectiva de la sociedad. La existencia de dichos movimientos con distintos, y si bien considerables grados de apoyo popular, consolida aún más la creencia de que el mundo musulmán, incluso en esta época de decline, no tiene intenciones de divorciar el Islam de la vida pública para adoptar un gobierno laico. Más allá de que estos movimientos lo hagan de manera implícita, y más allá de que probablemente así lo hayan hecho, es otro asunto y no es relevante a este debate.

Así que el mundo musulmán está partido por la mitad en un forcejeo  intelectual que ha sido descrito por algunos con nociones simplistas como una “crisis de identidad”. Pero jamás hubo tal crisis de identidad en el mundo musulmán. El mundo musulmán nunca abandonó su identidad islámica, incluso antes de que fuera expuesto al ideal de soberanía “westfaliana”(3) aunque haya permanecido confundido sobre su identidad islámica,  su identidad permaneció adormecida por algunas décadas creando la impresión de una adopción del ideal “westfaliano” de nación-estado. Aún más,  “crisis de identidad” es una conclusión muy simplista como para entender un problema mucho más complejo que es el del  estancamiento intelectual.  En el  centro del problema  de estancamiento intelectual en el mundo musulmán yace la imposición forzada de ideas liberales y soluciones que emanan de la creencia en la soberanía de la mente humana por encima de lo que es divino, en una población que es profundamente conservadora con una férrea e inquebrantable creencia en el código legal divino (la sharia) y cuya experiencia con la unidad entre estado y religión le recuerda más bien su elevado estatus en el  mundo.

El renacimiento del mundo musulmán, como muchos pensadores en el mundo musulmán han correctamente concluido, no está en el progreso material, ni en la inversión educativa, militar o la que se hace para elevar la moral de la sociedad. En cambio el camino del renacimiento está en el poder de las ideas que define aquello  que un pueblo y una sociedad defiende y en como su estructura política y de gobierno están organizadas. Es en realidad el progreso intelectual lo que precede y lo que eventualmente produce el renacimiento de una nación. En una época en la que el debate sobre el papel de la religión en una sociedad y los fundamentos intelectuales del mundo musulmán está en constante oscilación, las fronteras de tal debate deben ampliarse para incluir nuevas ideas. Hasta ahora este debate ha sido forzado a quedar limitado a cómo el mundo musulmán debe ser reformado según las ideas liberales y a como el papel de la religión debe ser reducido en la vida de la política pública para finalmente ser eliminado. Tal parece que este modo de ver las cosas ha enclaustrado la mente del musulmán y que ha detenido su progreso pues uno encuentra que este debate y  sus argumentos básicos son discutidos por los pensadores justo como hace dos siglos cuando el occidente lo presentó a sus agentes de inteligencia. No es secreto que después de tan largo tiempo esta reforma no ha ocurrido y que  el mundo musulmán no se ha alejado  ni un centímetro de ahí, sino que al contrario se está acercando. Ya es tiempo de que las preguntas básicas se incluyan en dicho debate que promueve  las ideas liberales y que se amplíe el horizonte del mismo para someter al liberalismo a inspección  y  se cuestione la premisa de su supuesto universalismo y exclusión de escrutinio racional. El hecho de que las estructuras de gobierno basadas en los ideales liberales  sean las que a su vez sostienen las actuales estructuras políticas que han fallado ya en revivir al mundo musulmán, es  razón suficiente como para someterlo a investigación. Preguntas tales como: ¿es el Islam compatible con la democracia? ¿Permitirá la democracia la abolición de la idea de la separación entre estado e iglesia si la mayoría lo demanda? ¿Tolerará una sociedad plural y liberal, un debate abierto dentro de sí que avoque por la inclusión de la religión en la vida pública? ¿Está realmente la idea de la soberanía “westfaliana” limitada a “Westfalia” y sus vecinos? O  ¿es la política de libre mercado otra forma de explotación colonialista?  Deben ser hechas al mismo tiempo que esas preguntas sobre si el califato es un sistema totalitario e impune, o si la completa adopción de la ideología islámica por parte del estado, como pasó en el califato, es el camino adelante para el mundo musulmán.

Aquellos que creen en un discurso racional y en un honesto debate no deberían tener ninguna objeción en cuanto “a ampliar el debate”. Los  principales  promotores  que ya están empujando a la inteliguentsia (4) musulmana  hacia la ampliación de este debate, son precisamente los musulmanes de a pie quienes están rugiendo por el cambio sugiriendo que su paciencia con el estancamiento del mundo musulmán finalmente se ha terminado.

(1)    Laicismo: la ideología o legislación que promueve la separación de la religión de la vida pública, especialmente todo lo que tiene que ver con la legislación. Palabras relacionadas son laicidad, secularismo, secularización. También se puede entender como la eliminación de todo lo relacionado con Dios en la vida pública.

(2)    Es una filosofía política que defiende la supremacía de los derechos de los individuos y desconoce los derechos de Dios sobre sus criaturas. En otras palabras, promueve la idea de que el ser humano es libre y no le rinde cuentas a Dios.

(3)    Se refiere al estado nación “westfaliano” que es soberano y que tiene autoridad y  control sobre un territorio delimitado y es reconocido como independiente por otros estados. En la actualidad algunos analistas dicen que este modelo de estado está desapareciendo a causa de la globalización o del nuevo orden mundial donde una elite política transnacional tiene autoridad sobre los diferentes países del mundo. El concepto está vinculado a la Paz de Westphalia firmada en 1648.

(4)    Inteliguentsia  es la élite intelectual dentro de una sociedad que se encarga de diseminar ciertas ideas y cultura a lo largo de las otras clases sociales.  Para lograr esto se involucran en diversas actividades educativas, sociales, caritativas, de entretenimiento, etc. Por lo general son personas que han recibido educación en universidades occidentales y la cultura que promueven es la occidental.

Las notas y la traducción son mías.

Una Ummah

Traducido de:

http://www.khilafah.com/index.php/concepts/general-concepts/12534-intellectual-revival

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¿De dónde vienen las noticias? ¿De dónde viene mi Islam?

A estas alturas ya sabemos que la información que nos llega por los medios masivos de comunicación ha sido filtrada, cuidadosamente seleccionada y creativamente manipulada. Sabemos que no es de fiar. Es poderosa, pero peligrosa moldeando ideas, generando actitudes, encausando emociones y favoreciendo ciertos ambientes.

 

También sabemos que lo que es publicado en los diarios se decide en una junta editorial, a la cual acude el editor principal ya previamente instruído por la junta directiva que a la vez se ha rendido ya a los intereses de terceros: políticos o dueños de grandes corporaciones.

 

El otro eslabón en la cadena, lo constituye una figura que se escapa de los reflectores. Son los “hacedores” de las estrategias de inteligencia: ellos a través de años han estado estudiando a las sociedades a lo largo y ancho del mundo; sacando conclusiones y elaborando planes de acción.

 

La historia es larga pero es muy significativo el hecho de que ciencias como la sociología y la psicología tuvieran un gran impulso y crecimiento durante las dos primeras guerras mundiales. Y como no si el gobierno de Estados Unidos y el británico fueron de sus principales patrocinadores. Su objetivo era y sigue siendo lograr y mantener el control político y económico en el mundo.

 

El gobierno estadounidense por ejemplo fue cliente de IBM incluso antes de la Gran Depresión de 1929 y el Instituto de Tecnología de Massachussets, el famoso MIT, también lleva ya casi un siglo colaborando con el desarrollo de teorías y metodologías para la modificación del comportamiento social.

 

Igualmente destacado es el Instituto Tavistock de Inglaterra cuya contribución a las ciencias del comportamiento es incluso definitiva en la formación de gerentes, políticos, sociólogos, psicólogos y educadores al rededor del mundo.

 

Sus complejas metodologías se complementan con la más avanzada tecnología y con los fondos del gobierno y más precisamente con el dinero de los contribuyentes que en la mayoría de los casos no tienen idea de cómo sus impuestos son utilizados en su contra y en detrimento de sus libertades.

 

Es díficil explicar por qué los guardianes y defensores de la democracia y las libertades, no someten a escrutinio a todas estas organizaciones (Think Tanks) y por qué no demandan que operen con transparencia. Igualmente deberían asegurarse de saber cuánto dinero está gastando el gobierno por la contratación de sus servicios. De saber lo qué hacen, cómo lo hacen y cuánto del tesoro público se gasta en sus servicios. Con seguridad los ciudadanos dejarían de pagar impuestos: en el acto.

 

Como es de predecirse, nos dirían que lo hacen por la seguridad nacional (que para ese chantaje se han exagerado lo de los enemigos extranjeros) y los medios de comunicación masiva (los ejecutivos en lavado de cerebros) se encargarán de apoyar y mantener esa posición para completar el ciclo de enajenación (privación del buen juicio).

 

Y aunque lo que hacen público no es ni la punta del iceberg, pues lo que ocultan es mucho peor, vale la pena estar enterados; saber cómo ven ellos al mundo  y lo que están proponiendo es un asunto de supervivencia. Quien no está al tanto de lo que acontece en el mundo será irremediablemente rebasado y victimizado por su propia negligencia.

 

No es la sunnah  ni el ejemplo de los sahaba enterrar nuestras cabezas como avestruces y pretender que todo está bien.¡Hasta Asma Ibn Abi Bakr (ra) fue capaz de darle consejo político a su hijo Abdullah ibn Zubair (ra) a sus cien años y cuando ya había perdido la vista!

Estos son algunos sitios web de algunas de estas organizaciones. Unas en español y otras con materiales disponibles en inglés. Algunos documentos hay que comprarlos, pero ya que para eso requieren nuestros datos personales, tal vez lo mejor sea sólo leer el material gratuito.

 

Los “think tanks”, las oficinas de planeación de políticas públicas, los centros de investigación, universidades y los analistas geopolíticos de los incrédulos, son más o menos lo mismo y al final del día todos sirven al mismo propósito: preservar la opresión de las minorías sobre las ignorantes mayorías.

 

Con sus análisis y estrategias están detrás del entrenamiento de espías, de mercenarios,  agitadores,  políticos, líderes de opinión, conferencistas, periodistas, presentadores, programas de televisión, diarios, revistas especializadas,  catedráticos, guías religiosos….y hasta de sitios de internet y libros “islámicos”.

 Aunque la cadena no termina aquí, esto es de lo que no se ve en la tele.

 En español:

http://www.isn.ethz.ch/isn/Digital-Library/Publications/Detail/?ots591=0c54e3b3-1e9c-be1e-2c24-a6a8c7060233&lng=en&id=92400

http://www.cni.es/es/culturainteligencia/publicaciones/

http://www.athenaintelligence.co.uk/

http://www.fride.org/portada

http://www.intelpage.info/la-inteligencia-espanola.html

 

En inglés

http://www.quilliamfoundation.org/

http://www.stratfor.com/

http://www.tavinstitute.org/

http://www.rand.org

 

Y que por cierto éste último fue el autor del infame reporte “filtrado” sobre el Islam y los musulmanes que cuenta con detalle la propuesta general para dividir a los musulmanes. Imperdible lectura: https://mayamuslimah.files.wordpress.com/2010/06/rand-corporation1.pdf

¿Es el islam el opio de las masas?

Entre los ateos, los agnósticos e incluso entre algunos religiosos, existe la creencia de que las religiones son opio para los pueblos y que han sido utilizadas para manipular a las masas. 

Lo cierto es que al menos el Islam, que muchos de ellos desconocen, enseña que todos los hombres son iguales y con los mismos derechos, y que sólo Allah, el Creador tiene derecho a juzgarnos y a distinguirnos unos de otros.

No es como otras religiones en las que efectivamente si  justifican la excesiva riqueza de algunas “castas” sobre otras, o donde sútilmente se promueve la pobreza y la resignación para favorecer la causa de los poderosos.En el Islam no es pecado ser rico, pero si es pecado acumular riqueza y no ponerla a trabajar para el beneficio de los demás. 

Otras religiones también llaman a la pasividad, a la indiferencia y al laicismo. Dicen que la política y la religión no se mezclan. 

El Islam nos enseña en cambio que al ser humano no le pertenece nada, y que todo ha de volver a Allah. Que así como Allah decide el ciclo de vida de las abejas, o  el de las montañas, también decide cuándo hemos de nacer y cuándo hemos de morir. Que es Allah quien decide quienes serán nuestros padres y si hemos de nacer sanos. Él en soledad decide la velocidad de la luz y  la distancia entre los planetas, el número de electrones en un átomo de hidrógeno y la temperatura a la que han de brillar los astros. El Islam nos deja ver la verdad como es: Allah es quien legisla, no el ser humano. 

Y aceptar que no hay dios más que Allah implica entonces que el ser humano no debe postrarse a nadie más y sólo a Él, que no ha de seguir las leyes de ningún otro mortal, sino sólo las de Él. 

Son precisamente este tipo de enseñanzas las que hace ya más de 13 siglos los Quraish percibieron como una amenaza a su poder político y económico entre los árabes.Seguro que les pareció un acto extremo predicar que todos los hombres son iguales y que no han de postrarse ante ningún otro ser humano, y que sólo han de vivir bajo las leyes de Allah. Por eso fue que se acercaron al profeta Muhammad (saw) a sobornarlo primero y luego a intentar asesinarlo. No sólo los musulmanes estaban liberando esclavos sino que invitaban a la gente a no obedecer más a los poderosos. 

El Islam también nos enseña que nuestros gobernantes están obligados a obedecer a Allah y que no hemos de obedecerlos en algo que contradiga lo que Allah ha comandado. Que es nuestro derecho y nuestra obligación aconsejarlos y someterlos a la rendición de cuentas de sus actos: a hacerlos responsables.

El Corán en muchos versículos indica que los creyentes tienen un papel activo en la sociedad y en los asuntos que los afectan: 

“Oh vosotros que creéis! Sed defensores y abanderados de la justicia, dando testimonio de la verdad por Dios, aunque vaya encontra de vosotros mismos o de vuestros padres o parientes. Ya sean las personas adineradas o pobres, (tened en cuenta) que Allah se encuentra más cerca de ellos (que vosotros y Le atañe más su bienestar” Corán 4:135

Sin embargo no es una instrucción aislada o que esté abrogada por alguna orden a callar. Incluso el profeta Muhammad (saw) también indicó lo esencial que es luchar por el bien en la fe. Es parte de ser musulmán: 

Dijo Abu Sa’id Al-Judri: Oí al Mensajero de Alá decir: “Quien de vosotros vea un hecho repudiable, que lo cambie con su mano, si no pudiera entonces que intente cambiarlo con palabras, y si no pudiera, entonces que lo repruebe en su corazón, y esto es lo más débil de la fe”. (Transmitido por Muslim:Abu Zakaria An-Nawawi) 

Además en las vidas del profeta Muhammad, de sus compañeros y sus compañeras vemos muchísimos ejemplos de la conducta que tenían ante las injusticias así fueran cometidas por no musulmanes o por incluso sus líderes musulmanes.

 El verdadero Islam, como lo vivieron las tres primeras generaciones previene el nepotismo y motiva a los musulmanes a ser activos y a esforzarse en el camino de Allah. Es sólo ahora que desafortunadamente algunas nuevas versiones del Islam han sido puestas a circular precisamente con enseñanzas opuestas a las originales. Sólo es cuestión de querer ver la verdad, de comparar el comportamiento y los veredictos de los líderes y predicadores actuales con áquellos de los sahaba. La verdad sale a la luz: el Islam no es opio para la masas, es liberación.

Un artículo relacionado: El musulmán y sus gobernantes

https://mayamuslimah.files.wordpress.com/2010/06/obediencia-a-los-gobernantes-musulmanes.pdf

La guerra contra el Islam

وَقَدْ مَكَرُواْ مَكْرَهُمْ وَعِندَ اللّهِ مَكْرُهُمْ وَإِن كَانَ مَكْرُهُمْ لِتَزُولَ مِنْهُ الْجِبَالُ

(Los incrédulos) maquinaron y Allah desbarató sus planes; y ciertamente sus maquinaciones podrían haber derrumbado montañas.’ 14:46

 Alabado sea Allah, Señor de los Mundos. La paz y las bendiciones de Allah sean con nuestro amado Profeta Muhammad, su familia, sus compañeros y sobre todos los que lo sigan hasta el Día Final.

 En esta era en que vivimos, los problemas que enfrentamos son un asunto de supervivencia y no algo ligero, sino algo extremadamente grave que requiere el máximo esfuerzo de cada uno de nosotros, tanto con nuestras personas como con nuestros bienes, todos en su máxima capacidad.

 Atravesamos por una época de crisis grave que quedará marcada en la historia de nuestra Ummah y que solo será escrita por aquellos a quienes Allah ha agraciado con Su Temor.

 Los enemigos de Allah y Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, nos han declarado la guerra desde hace varias décadas y han abierto todo tipo de frentes de batalla: el militar, el político, el ideológico, el mediático, el intelectual, el psicológico, etc.

 En este articulo debe entenderse que la palabra ‘enemigo/a/s’ representa a todo grupo, gobierno, asociación o persona que, a sabiendas o no, trabaja pasiva o activamente para la instauración global de un sistema de vida materialista desenfrenado que no  toma en cuenta para nada el derecho humano de adorar a Allah tal como Él lo prescribió, obedeciendo Sus mandatos, respetando Sus leyes y garantizando la dignidad humana por encima de cualquier otro interés. Esta agenda conlleva irremediablemente la pugna por la destrucción del Islam.

 La implementación de su agenda satánica se ve reflejada en muchas de sus acciones, a saber: invasiones militares, instauración de gobiernos títeres, asesinatos extrajudiciales, imposición de sanciones económicas, académicas y culturales;  previniendo el uso de tecnologías de desarrollo, montando servicios de inteligencia que monitorean todo asunto, capturando a los musulmanes y a sus sabios, encarcelándolos, torturándolos, asesinándolos o  ridiculizándolos (de acuerdo les convenga); montando campañas de difamación en contra del Islam, del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, de la creencia de los musulmanes y un larguísimo etcétera.

 Abiertamente dicen que jamás permitirán a los musulmanes que instauren a su Califa ni permitirán que se rijan con la ley de Allah. Dicen que sólo estarán en conformidad con nosotros cuando abracemos absolutamente sus valores ‘democráticos ‘y sus sistemas de economía y la filosofía que tienen para ver la vida.  Esto no debería de sorprendernos para nada pues Allah nos da en el Qur’an la pauta para conocer las verdaderas intenciones de nuestros enemigos externos mientras que nos advierte a NO SEGUIRLOS so pena de ser contados entre los perdidos:

 Ni los judíos ni los cristianos estarán satisfechos de ti mientras no sigas su religión. Di: “La dirección de Allah es la Dirección”. Ciertamente, si sigues sus pasiones después de haber sabido tú lo que has sabido. no tendrás amigo ni auxiliar frente a Allah. (2:120) 

 Los enemigos de Allah son en realidad los enemigos de la humanidad entera, nosotros los musulmanes no somos más que ‘la última frontera’  ya que se lograron imponer al resto del mundo por vía de la fuerza y el terrorismo intelectual y por poco lo logran con nosotros también, a no ser por la misericordia de Allah que ha levantado de entre nosotros hombres y mujeres de bien que han estropeado parcialmente sus planes. Confiamos en la promesa de Allah.

 El modus operandi de estos elementos no respeta religión, nacionalidad, cultura o posiciones políticas, ya que  el objetivo es imponer –como ellos lo llaman- un nuevo orden mundial a costa de lo que sea, por ejemplo: han invadido decenas de países en todos los rincones del mundo, incinerando millones de seres humanos con bombas monstruosas, saqueando las riquezas de sus víctimas e implantado sus sistemas legislativos, políticos y económicos que no tienen en cuenta la justicia ni ningún principio de equidad sino otros intereses que los benefician exclusivamente a ellos y son tan descarados que una vez que han causado la ruina de alguna de sus víctimas dicen, como si fueran buena gente: ‘vamos a reconstruir’ . En todo momento justifican su conducta criminal: ‘llevamos libertad, progreso, desarrollo, democracia y modernismo’, dicen.

 En cuanto a su arremetida en contra de los musulmanes, es muy importante reconocer que el objetivo de todos los frentes que han abierto es conseguir lo que en el campo de batalla no se ha conseguido jamás por parte de nuestros adversarios, tanto actuales como históricos: destruir al Islam o por lo menos contaminarlo de forma tal que se vuelva algo similar a lo que convirtieron al cristianismo hoy en día: en un evento social de fin de semana incapaz de ejercer la menor influencia o trascendencia en la vida del individuo ni la sociedad. Quieren, por lo menos,  convertirnos en musulmanes de día viernes. Le pedimos auxilio a Allah:

 «¡Señor! ¡Infunde en nosotros paciencia, afirma nuestros pasos, auxílianos contra el pueblo incrédulo!» 7:126 

 Los perversos enemigos de Allah saben muy bien que las bases doctrinales sobre las cuales se asienta la forma de discernir todos los asuntos de la vida del musulmán es lo que ha impedido que el Islam sea destruido por completo. Por eso han declarado sin vergüenza que han abierto una batalla ‘to win the hearts and minds’ (para ganar las mentes y corazones) de los musulmanes y que los musulmanes no caigan victimas del ‘extremismo religioso’.

 Ellos saben que si esta arma poderosa  que Allah le dio al creyente -la forma de ver y vivir la vida a la luz del Islam, poseyendo una ‘aquidah  (creencia) correcta basada en el Qur’an, la Sunnah y el Consenso de los Sabios y su adecuada implementación en todos nuestros quehaceres- es destruida o por lo menos contaminada entonces el musulmán se volverá presa fácil de sus ideologías, asociando a Allah semejantes en el Derecho a declarar qué es lo lícito y qué es lo prohibido (haram/ halal) y abandonará la Lucha para instaurar la Justicia por la Causa de Allah mientras que no será capaz de entender los principios de alianza y animosidad por Allah (al wala’ wal bara’a) ni de ordenar lo que es bueno y denunciar lo que es malo (amr bilma’ruf wa nahi ‘an al munkar)  y por ende terminará haciendo lo que hacen los insensatos que en su falta de Luz llaman bueno a lo malo y malo a lo bueno:

 Se reporta en el Sahih del Imam Muslim en un hadiz de Hudhaifa ibn Al Iaman, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: “Las tentaciones se irán presentando en los corazones de los hombres como una estera que es trenzada palillo a palillo, y en cada corazón que se impregne de ellas habrá un punto negro, y en cada corazón que las rechace habrá un punto blanco, hasta que haya dos tipos de corazones: uno blanco, como una piedra blanca, que no será dañado por ninguna tentación mientras existan los cielos y la tierra, y el otro negro ceniciento (asuadu murbaddan), como una vasija cubierta de polvo y dada vuelta, <span>que no reconocerá lo bueno ni rechazará lo malo sino que estará impregnado de pasiones del ego</span>”

 Esta evidencia nos obliga a tomar conciencia de lo importante que es en el plano personal y colectivo para el musulmán definir su postura y su mentalidad a la realidad geopolítica moderna. Queridos hermanos, reflexionemos por un instante en cómo Allah nos advierte sobre la gravedad de este asunto.

 Quienes creen, combaten por Allah. Quienes no creen, combaten por los tagut. Combatid, pues, contra los amigos del Demonio. ¡Las artimañas del Demonio son débiles! (4:76)

 Y es claro que en esta aleya la palabra traducida como ‘creen’ no significa solo decir ‘la ilaha ila Allah Muhammadan rasulullah’. El Imaan (fe) del musulmán tiene que purificarse y estar libre de toda duda con respecto a qué es verdaderamente bueno y qué es verdaderamente malo, por eso el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo:

 Abu Umama reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, Dijo: Aquel que ama por Allah, aborrece por Allah, da (caridad) por Allah y se mantiene firme por Allah en verdad ha perfeccionado su imaan (fe). Registrado por Abu Dawud y Thirmidi.

 Y en otra narración:

 Abu Darr reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: El mejor de los actos es amar (a lo bueno) y aborrecer (a lo malo) por Allah Registrado por Abu Dawud

 Existe entonces el peligro real de que si el musulmán no tiene claro estos principios del Islam pueda ser vencido en el campo de batalla ideológico y no oponga más resistencia a los planes de trasfondo de nuestros enemigos. Aún más: existe la real posibilidad de formar parte de su bando, aun cuando sea inadvertidamente.

 Para poder confrontar  los embates del enemigo en este frente ideológico, es imprescindible tener bien claro el panorama real y quiénes son los protagonistas. No puede haber lugar a dudas en cuanto a las intenciones del enemigo (tal como lo explica Allah en la ya citada aleya), así como no puede haber duda en cuanto a la actitud que debemos tomar para repeler el ataque. Es nuestra obligación como creyentes enfrentar al enemigo abandonándonos en Allah sabiendo que de Él proviene toda fuerza, victoria y socorro mientras que al mismo tiempo hacemos nuestra parte: instruirnos en los asuntos de Islam y del mundo e indentificar todo asunto que atente contra nuestra integridad. Allah nos exhorta en el Qur’an:

 ¡Preparad contra ellos toda la fuerza, toda la caballería que podáis para amedrentar al enemigo de Allah y vuestro y a otros fuera de ellos, que no conocéis pero que Allah conoce!….(8:60)

  en la Sunnah: 

 Abu Saíd Judri relató que el Profeta , la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: Cualquiera que ve algo malo debe apartarlo con sus manos. Si es incapaz de ello, debe hablar contra ello con su lengua. Si es incapaz de hacer siquiera eso, al menos debe despreciarlo con su corazón, y éste es el nivel más bajo de fe. Registrado en el Sahih del Imam Muslim.

 Si bien es cierto que el campo de batalla militar esta al ‘otro lado del mundo’,  no es menos cierto que el frente de batalla ideológico sí que está abierto a nivel global y nos afecta directamente como ya hemos visto. Y a la luz de la evidencia Islámica, no nos queda más que repeler el ataque ideológico a los fundamentos de nuestro din.  Esto no nos exime de hacer lo que esté a nuestro alcance para aliviar el sufrimiento de nuestros hermanos en cualquier parte del mundo que sufren la humillación, la violación y el saqueo por parte de los enemigos de Allah:

 Anas ibn Malik reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: ¡Por aquel en cuyas manos está mi alma! Nadie es un creyente hasta que ama para su hermano (musulmán) lo que ama para sí mismo. Registrado en los Sahih de Bukhari y Muslim.

 Entonces, ¿cómo repelemos este ataque? Queridos hermanos, el primer paso sin duda es conocer cómo opera el enemigo, ¿acaso piensan ustedes que si el shaytan se presentara a la gente diciendo ‘¡Soy el demonio, seguidme!’ la gente lo seguiría? ¡Claro que no! No es asi como opera el demonio, sino que hace que las maldades se presenten como algo bueno, noble, encomiable y digno de ejecutarse. Y es así como él engalana las obras a quienes engaña. Conociendo el modus operandi del shaytan y de sus awliyah (socorredores, auxiliares, amigos íntimos) de entre los hombres hemos dado el primer paso a estar alertas y a ser menos susceptibles a sus tretas.

 Desafortunadamente muchos musulmanes han caído en esta trampa y abren su mente y corazón a la contaminación espiritual producto del pensamiento e ideología de la incredulidad, tales como ‘democracia’ o ‘libertad de expresión’ o cosas parecidas. Aquí vale la pena aclarar que algunos de los principios de estas ideologías son parte correctos y parte incorrectos.  Cualquiera de sus postulados que sean correctos YA ESTAN CONTEMPLADOS EN EL ISLAM, y lo que es incorrecto sólo puede ser una de dos: fasad (corrupción) o kufr  (incredulidad) y la Fe y la incredulidad no pueden estar mezcladas nunca. Allah Todopoderoso ha revelado a la humanidad todos los parámetros morales y éticos para conducirse en absolutamente todo aspecto de la vida:

 …Hoy os  he perfeccionado  vuestra religión,  he completado  Mi gracia en vosotros y Me satisface que sea el Islam vuestra religión…. (5:3) 

 Así por ejemplo no vamos a encontrar en las fuentes Islámicas una detallada descripción de cuales son las leyes de tránsito, pero sí vamos a encontrar los fundamentos para desarrollar un código de normas que garanticen un marco de justicia y derecho acordes al Qur’an y la Sunnah . Desarrollar las normativas que atañen a asuntos de la modernidad es el trabajo de los fuqaha (juristas) basados en las fuentes autenticas.

 Vemos que una de las tretas que sorprenden a muchos musulmanes ingenuos y que los hace caer en esta trampa de abrazar las ideologías de los no musulmanes es el hecho de que hay musulmanes que, por ejemplo,  transgreden los derechos de las mujeres o de las minorías, como si con esto quedaría comprobado que el Islam es incompleto o que el Islam enseña estas conductas, cuando la realidad es todo lo contrario.

 Insisto que algunos de ellos lo hacen sin mala intención, pero esto no los exime de culpa ni de la responsabilidad por lo que hagan, máxime cuando algunos de ellos osan proclamarse como abanderados del Islam. Allah nos advierte sobre esto:

 Di: “¿Os daré a conocer quiénes son los que más pierden por sus obras?, aquéllos cuyo celo se pierde en la vida de acá mientras creen obrar bien” (18:103-104)

 De esta manera nuestros contrincantes crean organizaciones que aparentan una causa solidaria o noble, cuando en realidad tienen agendas escondidas. No hablaremos de las organizaciones misioneras o de ‘valores democráticos’ (léase organizaciones anti-Shariah)que pululan en los países de mayoría musulmana. Lo que nos concierne en este articulo son las organizaciones de tinte cultural o intelectual que pretenden inventar un Islam nuevo creando comités o grupos de estudios, movimientos y  foros de toda índole que promueven sus ideas corruptas, invitan a musulmanes a que participen y formen parte de ellos y que denuncien al ‘terrorismo’ (léase la resistencia armada)  al ‘extremismo’ (léase prohibir lo malo y permitir lo bueno), entre otras cosas,  y luego los financian (no sin antes probar su fidelidad) y les dan un trampolín mediático para que sean tomados como el musulmán ejemplar a ser seguido, haciéndolos ‘famosos’ y ‘ejemplos de modernidad’ y les dan premios con nombres llamativos en eventos que reciben cobertura mediática extensa y que tienen el efecto psicológico de embaucar a quienes no están firmes en sus principios. Uno de los blancos predilectos de este tipo de esquemas es la mujer musulmana, a quien la pretenden hacer pasar como la víctima de una religión retrógrada. Donde sea que haya injusticia en contra de una mujer o de cualquier ser humano, es porque no hay Islam.

 Aquí quiero dejar bien claro que no es permitido para ningún musulmán odiar a otro, pues hay circunstancias en que la ignorancia es justificación ante Allah. Así pues, si vemos a algún hermano que se adhiere a alguna de estas cuestiones nuestro deber es llamarlo a la reflexión con la mejor manera (aunque a veces sí es correcto y prudente un tirón de orejas) y con las evidencias del caso. Tengan por seguro, queridos hermanos, que si él es sincero abandonará todo aquello que desconocía era opuesto a su din puesto que Allah garantiza la guía y la protección al sincero, y en caso de no serlo, seguirá ahondándose aun más en su extravío al punto que se ciegue y ya esté completamente convencido de que lo que hace es lícito, correcto e islámico.

 Para que Allah retribuya a los sinceros por su sinceridad y castigue a los hipócritas, si quiere, o se vuelva a ellos. Alá es Indulgente, Misericordioso. (33:24) 

 También los hay quienes no son tan ingenuos en sus discursos sino que abiertamente declaran su oposición a Allah con mentiras tales como: que la Ley de Allah es cosa del pasado, que el hijab y la poligamia son abuso a la mujer, que los castigos de la Shariah para los criminales convictos son una salvajada o cualquier cosa que abiertamente contradice al Qur’an o a la Sunnah auténtica y al consenso de los ‘ulama.

 La cosa puede ser muy grave.  En una ocasión llegué a leer en un página web muy conocida entre los musulmanes hispanoparlantes un artículo en el que su autor decía contemplar la posibilidad de casar a parejas homosexuales y que para él ‘Allah y su Mensajero tácitamente aprueban la homosexualidad’. ¡Imagínense la cantidad de veneno que es capaz de esparcir alguien que piensa así de Allah! No hay poder ni fuerza sino en Él.

 También me ha tocado ver hermanos que reniegan de ahadith auténticos por el simple hecho de que no son afines a sus ilusiones. Incluso dicen directamente, tras un falso antifaz de intelectualismo y disque en aras del raciocinio, que la Sunnah no es parte de la revelación protegida por Allah. O hay quienes hacen lo mismo con aleyas del Qur’an pero como negarlas abiertamente sería una clara señal de apostasía, se limitan a querer reinterpretarlas para que se ajuste a sus deseos o afirman que dichas aleyas no son aplicables hoy en día.

 Otros se dedican a inventar o a repetir mentiras en contra de los defensores del Islam y del honor de los musulmanes, haciéndolos pasar como salvajes sedientos de sangre inocente o fanáticos religiosos seguidores ciegos de costumbres culturales y no del Islam. Hay quienes ni siquiera tienen el menor escrúpulo en difamar la memoria de nuestros mártires.

 Lo cierto es que sin importar de qué forma ni en qué grado lo hagan,  los musulmanes que han caído víctimas de estos esquemas resultan siendo utilizados por nuestros contrincantes y por lo tanto se convierten en sus colaboradores.

 Un factor común que reúnen todos ellos es que fueron vencidos, y por paliza, en el campo de batalla no militar.

 Terminaron siendo carne de cañón de forma muy similar a los norteamericanos cuando se convirtieron en los tontos útiles de los judíos sionistas, financiándolos con billones de dólares al año mientras que en su propio país la gente se muere de hambre, les quitan las casas y no tienen medicinas  y encima pelean sus guerras y se enajenan el odio del mundo mientras los otros se soban las manos tras bastidores sin disparar un tiro (salvo a los desarmados palestinos) gritando holocausto, antisemitismo y terrorismo por todo lado. La subyugación a la que los han sometido es tal que Bill Clinton –quien rehusó  ir a Vietnam por cobarde- afirmó cuando era presidente que ‘tomaría las armas para defender a Israel’.

Hoy en día ellos son esclavos de un sistema de vida ateo y criminal. De esta forma convirtieron a esta gente en sus lacayos fieles, pasaron de ser los deicidas al pueblo escogido, con carta blanca para cometer cualquier crimen que les venga en gana e hicieron de los musulmanes sus enemigos mortales.

 Que sirva esto de ejemplo a los musulmanes, porque así como estos elementos consiguieron someter a los norteamericanos y otras naciones occidentales a ser sus sirvientes fieles, de la misma manera pretenden hacerlo con nosotros, a través de tretas ya mencionadas anteriormente o de recursos como los medios de desinformación masiva. No cesan de repetir  24 horas del día, 7 días a la semana y 365 días al año una tras otra las mentiras en contra del islam, de los muyahidín y de todo lo que vaya en contra de los intereses de los enemigos de Allah. Por más de 70 años en USA y en otros lugares de occidente se han esforzado al máximo para esclavizar al débil espíritu de esa gente;  los han sumido en el sexo, alcohol, drogas, homosexualidad y toda suerte de placeres mundanos para que no sean capaces de reaccionar. Propagan dichos y eslóganes vacios pero disfrazados con palabras elocuentes y lisonjas impactantes aparentando ser algo loable, que se convierten en moda seguirlos y el que vaya en contra de eso es mal visto y tachado con toda suerte de improperios. Lo mismo quieren hacer con la Umma:

 “Y al igual que a ti, hicimos que cada Profeta tuviera enemigos que se revelaba de entre los hombres y los genios, y que se susurraban mutuamente hermosos discursos para desviar a los hombres. Pero si tu Señor hubiera querido no lo habrían hecho. Apártate, pues, de ellos y sus mentiras.” 6:112

 Así, cuando un musulmán pierde la batalla psicológica o ideológica, se volverá pasivo e indiferente y se abstendrá de cumplir con su deber de asistir al Islam así sea tan sólo moralmente y se mostrara afín al pesar de los incrédulos cuando sufren algún revés en su lucha en contra del Islam, emitiendo comunicados de solidaridad para con ellos y de condena en contra de los musulmanes. Allah nos advierte que:

 No encontrarás a gente que crea en Allah y en el último Día y que tenga cariño a quienes se oponen a Allah y a Su Enviado, aunque éstos sean sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o los miembros de su misma tribu….. (58:22)

 Es inaceptable la actitud sumisa que adoptan muchos con tal de caer bien o apaciguar a los opositores de Allah y Su Enviado, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, como que si ellos tuvieran más derecho que Allah a ser temidos.

 Queridos y respetados hermanos, es nuestra obligación para con Allah y con nuestros hermanos musulmanes hacer un esfuerzo por Su Causa,  preparándonos y estando alerta para no dejar que el enemigo tenga ni un ápice de ventaja sobre nosotros en ningún aspecto de esta situación.  

 El musulmán tiene que aprender cuando es conveniente ser enérgico, cuando ser suave, cuando perdonar, cuando condenar, cuando levantarse en contra de las injusticias y cuando reorganizarse para fortalecerse. Cuando denunciar y cuando aconsejar, cuando amar y cuando aborrecer; debe estar consciente de quienes son sus amigos y sus enemigos y quienes son de su confianza y quienes no, a quien creerle y a quien no, de donde tomar conocimiento y de donde no, cuando hablar y cuando callar, cuando hacer alianzas y cuando no.

 Dijo el Sheij Al Islam Ibn Taimiyah: “Ablandar el corazón de las personas puede ser más beneficioso en algunos casos que el rechazo. Y rechazar puede ser más beneficioso en algunos casos que ablandar el corazón. Por eso, el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) ablandó el corazón de algunas personas y rechazó a otras.” Majmu’ al-Fatawa, 28/206

Todo lo arriba mencionado puede variar dependiendo de las circunstancias pero lo único que no puede variar por ningún motivo es la MENTALIDAD con que se encaran estas disyuntivas. Dicha mentalidad no puede ser otra que la que enseñó el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, y que practicaron sus compañeros y que fue corroborada por los ‘ulamah a lo largo de los siglos la cual sencillamente no es negociable bajo ningún punto de vista. Si el musulmán no se despoja de toda su yahiliah (léase costumbres, mentalidades, practicas y demás asuntos que afectan el carácter y que no tienen asidero en el Islam) jamás podrá estar a la altura de la responsabilidad que tiene el día de hoy.

Ibn Al Qayim dijo: “Y el siervo no saboreará la dulzura del imaan, la sinceridad y la certeza hasta que la yahiliah salga completamente de su corazón. ” Tahdhib Madariy As Salikin.

 Duro es en esta era en que vivimos el camino de la educación y el conocimiento, de la paciencia ante la adversidad y de todo lo que hace a un musulmán capaz de  protegerse a sí mismo y a quienes lo rodean, mas con la venia del Altísimo no hay obstáculo infranqueable:

 Pretenden extinguir la luz de Allah [el Mensaje] con sus palabras [sin fundamentos], pero Allah hará que Su luz prevalezca aunque esto desagrade a los asociadores. Él es Quien envió a Su Mensajero con la guía y la religión verdadera para hacerla prevalecer sobre todas las religiones, aunque esto disguste a los idólatras. 9:33-34

 La gente con estudios islámicos y los sabios de esta Ummah los herederos del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él,  tienen el compromiso histórico de instigar a los musulmanes a que se esfuercen para que sus derechos sean reivindicados, a que se restaure el Califato y que tengamos plena implementación de nuestra ley en donde somos mayoría. Allah no necesita de ninguno de nosotros, pero nosotros si lo necesitamos a Él. Allah concertó un pacto con toda la gente de conocimiento cuando dijo:

 “Cuando Allah concertó un pacto con la Gente del Libro diciendo: Deberéis explicárselo claramente a los hombres y no ocultarlo. Pero ellos le dieron la espalda y lo vendieron por un vil precio. ¡Qué mal hicieron!”  3:187

 Quien combate por Allah combate, en realidad, en provecho propio. Allah, ciertamente, puede prescindir de las criaturas (29:6) 

 A los que pretenden destruir o contaminar el Islam les recuerdo:

 “Los incrédulos contribuyen con su dinero para apartar a los hombres del sendero de Allah, pero luego se lamentarán, y finalmente serán vencidos. Ciertamente los incrédulos serán congregados en el Infierno.” 8:36

 Musulmanes, reflexionad sobre las Palabras de Allah y del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él:

 Di: “Si preferís vuestros padres, vuestros hijos varones, vuestros hermanos, vuestras esposas, vuestra tribu, la hacienda que habéis adquirido, un negocio por cuyo resultado teméis y casas que os placen, a Allah y a Su Enviado y a la lucha por Su causa, esperad a que venga Allah con Su orden…” Allah no dirige al pueblo perverso. (9:24) 

Abu Huraira reportó que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con éldijo: Cualquiera que muera sin luchar por la causa de Allah y sin siquiera tener dicha intención en su corazón, muere como un hipócrita. Registrado en el Sahih del Imam Muslim. 

Y  dijo el valiente muyahid: ‘que feliz es aquel a quien Allah lo hace firme en el tauhid

  Le pido a Allah que desbarate la estrategia de sus enemigos y que los haga caer humillados en nuestras manos. Que Allah colme de paz y bendiciones a nuestro amado Profeta, su familia, sus compañeros y todos los que lo sigan hasta el Día Final. No hay fuerza ni poder salvo en Allah, y toda alabanza le pertenece a Allah, Señor del Universo.

 Salam alaikum wa rahmatullahi wa barakatuh.

 AbdAllah Abu Harun

 

¡¡Muhammad mencionado en la Biblia por nombre!!

Las imágenes son contundentes

El mito del feminismo islámico

Es verdad que al islam se le acusa de oprimir a la mujer, aunque también es verdad que en realidad sucede todo lo contrario. El islam reconoció los derechos y la dignidad de la mujer siglos antes de que nuestros gobiernos laicos lo hicieran. Incluso ahora, la posición de la mujer en el islam es por mucho muy superior a la que ostenta en las  “progresistas” sociedades liberales  de occidente.

Sin embargo, como pasa con el resto de derechos que Allah (swt) les concedió a los seres humanos, los derechos de las mujeres se quedan en el papel y no logran pasar de la teoría a la práctica. La razón es muy simple: no existen autoridades que hagan valer las leyes islámicas, ni una estructura social que promueva los valores vinculados a su  implementación.

Mientras no existan los mecanismos legales y judiciales para poner el islam en practica, ni las mujeres, ni los hombres, ni los niños serán beneficiados.¿Qué hacer entonces para reinstaurar nuestros derechos?

Lea el siguiente artículoEl feminismo islámico no detendrá la opresión de las mujeres, el califato sí.