Cómo lograr firmeza en el din (istiqamah)

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Advertencia sobre la fitna a nuestro alrededor

“Y sabed [que si no obedecéis a Allah y a Su Mensajero] padeceréis adversidades [y discordias], no sólo los inicuos de entre vosotros sino todos. Y ciertamente Allah es severo en el castigo.” Surah Al Anfal, verso 25*

Advertencia sobre la fitna a nuestro alrededor

Allah advierte a sus creyentes sobre la fitna, pruebas y tribulaciones  que rodea a los malvados y aquellos a su alrededor. Por lo tanto tal fitna no se limitará a los pecadores y a los transgresores. En cambio, alcanzará a los otros si la gente no detiene o previene los pecados.Imam Ahmad registró que Mutarrif dijo: “le preguntamos a Az Zubayr, ‘¡Oh Abu Abdullah! ¿Qué te trajo aquí (a la batalla de Al Jamal) si tú abandonaste al califa cuando fue asesinado (Uzman, que Allah esté complacido con él) y ahora vienes pidiendo venganza por su sangre?’ y a esto Él dijo: ‘En los tiempos del Mensajero de Allah, de Abu Bakr, Umar y Uzman solíamos recitar:

“Y sabed [que si no obedecéis a Allah y a Su Mensajero] padeceréis adversidades [y discordias], no sólo los inicuos de entre vosotros sino todos. Y ciertamente Allah es severo en el castigo.” Surah Al Anfal, verso 25

Y no pensábamos que este ayah también se refería a nosotros también sino hasta que la fitna nos alcanzó a nosotros también. “Ali bin Abi Talha reportó que Ibn Abbas dijo sobre esta ayah:

“Y sabed [que si no obedecéis a Allah y a Su Mensajero] padeceréis adversidades [y discordias], no sólo los inicuos de entre vosotros sino todos. Y ciertamente Allah es severo en el castigo.” Surah Al Anfal, verso 25

Que se refería a los compañeros del profeta en particular. En otra narración de Ibn Abbas él dijo: “Allah ordenó a los creyentes detener el mal y evitar que se esparciera entre ellos, de manera que Allah no los incluyera a todos en el tormento (fitna). “En verdad esta es una buena explicación que motivó a Mujahid a comentar lo declarado por Allah:

“Y sabed [que si no obedecéis a Allah y a Su Mensajero] padeceréis adversidades [y discordias], no sólo los inicuos de entre vosotros sino todos. Y ciertamente Allah es severo en el castigo.” Surah Al Anfal, verso 25

“¡se refiere a ustedes también!” Y varios opinaron lo mismo, tales como Ad Dahhak y Yazid bin Abi Habib y otros más. Ibn Masud dijo: “no hay un grupo de gente en el que alguien no vaya a provocar fitna pues Allah dijo:

“Sus riquezas y sus hijos son sólo una tribulación (fitna) para ustedes…”64:15. Por lo tanto cuando busquen refugio, busquen refugio con Allah de la fitna que provoca el extravío”. Ibn Jarir reportó este hadiz. La opinión de que la advertencia en este ayah se refiere a los sahaba y a todos los demás es la verdadera, a pesar de que el discurso en el ayad fuera dirigido a los sahaba.Hay hadices que advierten en contra de la fitna en general, proporcionando así el entendimiento correcto de esta explicación. De manera similar habrá otro un libro aparte en el cuál este tema es tratado si Allah quiere, siendo también el caso de los imams quienes también escribieron numerosos trabajos sobre este asunto.

Entre las afirmaciones más precisas escritas sobre este tema, es lo que Imam Ahmad registró de Hudhayfah bin Al-Yaman quién dijo que el mensajero de Allah dijo:

“¡Por aquél en cuyas mano está mi alma! Prescribirás la rectitud y prohibirás la maldad, o Allah les enviará un castigo; le suplicarán a Él pero Él no contestará vuestras súplicas”

Imam Ahmad registró que Abu Ar Riqad dijo: “Escuché decir a Hudhayfah decir: ‘En los tiempos del profeta había ciertas palabras que si alguien las pronunciaba se volvía un hipócrita a causa de esto. Ahora escucho tales palabras de alguno de ustedes hasta cuatro veces en una misma reunión. En verdad que ustedes mejor inviten al bien y prohíban el mal y se animen mutuamente a hacer el bien o Allah los rodeará a todos con un tormento, o hará que los malvados entre ustedes se vuelvan sus líderes. Los piadosos entre ustedes entonces suplicarán pero sus súplicas no serán aceptadas” Imam Ahmad registró que An Nu’man bin Bashir dijo que el profeta dio un discurso en el que él dijo, mientras señalaba a sus orejas con dos dedos:

“La parábola de la persona que obedece los mandamientos de Allah y sus restricciones en comparación con aquellos que los violan, o se sientan pasivos mientras están siendo violados, es aquella de esos que llevaron muchos asientos a un bote. Algunos de ellos consiguieron asiento en la parte de abajo, que es la peor y parte más dura y otros consiguieron sentarse en la parte de arriba. Cuando lo primeros necesitaron agua tuvieron que ir arriba a conseguirla molestando así a los demás por lo que dijeron: “hagamos un agujero en nuestra sección del barco para tener agua y así evitamos molestar a los  que están arriba; de manera que si los de la parte de arriba los dejan hacer eso, entonces todos en el barco perecerán, pero si los detienen, ambos los de arriba y los de abajo se salvarán”

Esto fue reportado por Al Bujari, no por Muslim, en el libro de las asociaciones y en el libro de los testigos. También fue reportado por At Tirmizi a través de una diferente ruta de narración.

Imam Ahmad registró que Umm Salamah, la esposa del profeta dijo: “escuché decir al mensajero de Allah:

“Si los pecados comienzan a hacerse abiertamente en mi ummah, Allah los rodeará con un castigo) Yo dije: ‘¡Oh mensajero de Allah! ¿Habrá gente piadosa entre ellos? Y él dijo: “Sí” y entonces pregunté: ‘¿qué les pasará a ellos?’ y él dijo:

“Ellos serán castigados con la demás gente, pero terminarán con el perdón y el placer de Allah”

Imam Ahmad registró que Jarir dijo que el mensajero de Allah dijo:

“Cada pueblo en el cual se estén cometiendo pecados, mientras ellos sean más poderosos y numerosos que los que hacen el mal y mientras no hagan nada para detenerlos, entonces Allah los envolverá a todos con su castigo”.

Ibn Majah recolectó este hadiz.

Tafsir ibn Kazir. Páginas 1951-1952

*Traducción del verso: nurelislam

Traducción Una Ummah.

La obligación de comenzar Ramadan con el primer país que vea la Luna

Oh Musulmanes! Cuando escuchen que un país Musulmán, cualquier país, sin importar cuán cerca o cuán lejos, declara que ha sido confirmado de manera legal que la luna de Ramadan ha sido vista, deben comenzar vuestro ayuno, y les es prohibido esperar al Gobernador o al Mufti de su parte del mundo darles la autorización para ayunar, y cuando escuchen que un país Musulmán, sin importar cuán cerca o cuan lejos, ha declarado que la luna de Shawwal ha sido vista, según el método reconocido en el la Shari’ah, deben concluir con el ayuno y celebrar Eid. Les es prohibido esperar el permiso de algún Gobernador o de algún Mufti para celebrar Eid.

شَهْرُ رَمَضَانَ الَّذِيَ أُنزِلَ فِيهِ الْقُرْآنُ هُدًى لِّلنَّاسِ وَبَيِّنَاتٍ مِّنَ الْهُدَى وَالْفُرْقَانِ

“En el mes de Ramadán se hizo descender el Corán, dirección para los hombres y pruebas claras de la Guía y del Discernimiento[…]” (Corán 2:185)

 

Lamentablemente hoy la realidad es que la gente comienza Ramadan en días distintos y celebran Eid en distintos días, incluso en el mismo país y la misma ciudad.Debemos comprender las razones por las que la gente difiere en este asunto, los argumentos que presentan y el hukm shari’i que corresponde a este asunto según evidencias islámicas.

Es importante comprender que las fuentes de la Shariah para nosotros son fundamentalmente el Corán y la Sunnah. Nuestras emociones, opiniones públicas, la postura de la mayoría, normas, etc. no determinan el reglamento de la Shariah. El Profeta (saw) dijo: “Quien hable sobre el Corán sin conocimiento, entonces déjenlo preparar para sí mismo su asiento en el Fuego” [Tirmidhi, Ahmad, Nisai & Ibn Jarir]

Necesitamos recordar la declaración de Ibn Masud (ra): “El Jama’a es Haq (verdad) aunque sea una persona”.

Alá (swt) dice:

 

يَسْأَلُونَكَ عَنِ الْأَهِلَّةِ قُلْ هِيَ مَوَاقِيتُ لِلنَّاسِ وَالْحَجِّ وَلَيْسَ الْبِرُّ بِأَنْ تَأْتُوا الْبُيُوتَ مِنْ ظُهُورِهَا وَلَكِنَّ الْبِرَّ مَنِ اتَّقَى وَأْتُوا الْبُيُوتَ مِنْ أَبْوَابِهَا وَاتَّقُوا اللَّهَ لَعَلَّكُمْ تُفْلِحُونَ
“Te preguntan acerca de las fases de la luna, di: sirven para indicar a los hombres el tiempo y la Peregrinación […]” (Corán 2:189)

 

فَمَنْ شَهِدَ مِنْكُمُ الشَّهْرَ فَلْيَصُمْهُ
“…así pues, quien de vosotros vea el mes, que ayune […]” (Corán 2:185)

Bujari y Muslim reportaron en la autoridad de Abdullah ibn Omar (ra) que el Mensajero de Alá (saw) mencionó Ramadan y dijo: “No ayunen hasta que vean la luna nueva, y no lo rompan (el ayuno) hasta que la vean; pero si el tiempo esta nuboso conclúyanlo (a los treinta días).”

Muslim también reportó en la autoridad de Abdulla ibn Omar (r) que el Mensajero de Alá (saw) mencionó Ramadan y con un movimiento de su mano dijo: “El mes es así y asá. (Después quitando uno de sus pulgares a la tercera vez indicando 29)” y luego dijo: “Ayunen cuando la vean, y rompan el ayuno cuando la vean, y si el tiempo está nublado calcúlenlo (los meses de Shaban y Shawwal) a treinta días.”

Bujari reportó en la autoridad de Ibn Omar (r) que el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes consiste de 29 noches, así que no ayunéis hasta que la veais (osea, la luna nueva), y si el tiempo estuviera nublado, entonces complétenlo a treinta días.”

En la narración de Muslim, el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes de Ramadan consiste de 29 días. Así que no ayunéis hasta que la hayan visto (la luna nueva de Shawwal), y si el cielo está nublado para vosotros, entonces complétenlo (treinta días).”

Muslim también reportó en la autoridad de Abdullah ibn Omar que el Mensajero de Alá (saw) dijo: “El mes de Ramadan consiste de 29 días; así que cuando veáis la luna nueva ayunen y cuando la veáis (la luna nueva denuevo en el comienzo del mes de Shawwal) entonces rompan el ayuno, y si el cielo está nublado oara vosotros entonces calcúlenlo (a treinta días).”

Estos hadices son muy claros e inequívocos, en ellos el Mensajero de Allah (saw) nos ordena a ayunar cuendo la aparición de la luna nueva de Ramadan sea confirmada, y nos ordena a romper el ayuno con la aparición de la luna nueva de Shawwal esté confirmada; estas ordenes son vinculantes y su violación es un acto pecaminoso así como lo es abandonar cualquier otro deber o cometer algún acto ilegal.

La orden de ayunar y romper el ayuno es general: “No ayunéis hasta que la veáis y no rompáis el ayuno hasta que la veáis.”-“Ayunad cuando se le tenga visión y romped el ayuno se le aviste.” El verbo ‘Sumu’ (ayunad) está en la forma plural que incluye todos los Musulmanes alrededor del Mundo. Además, la palabra ‘Ruayateh’ (visión) también viene en una forma general: “Cuando se le aviste” o “Si es que es vista.”; esto significa que incluye cualquier avistamiento, y no se aplica simplemente a la persona que vea la luna nueva, ni tampoco se aplica específicamente sólo a la gente de su propio país, ya que lo que ordena el ayuno y el cese del ayuno es general y completa, así como es el avistamiento, por ello, la regla es sin dudas general.

 

El llamado no es individual para cada Musulman a ver la luna y depués ayunar o de celebrar Eid basado en sus visiones personales. Incluso el Profeta (saw) acostumbraba a ayunar cuando personalmente no veía la luna si no que cuando un Musulman le reportaba que la habían viso. Ibn Omar (ra) reportó, “Durante el tiempo del Profeta (saw), los compañeros fueron a ver el nuevo creciente. Así que le conté al Profeta (saw) que la había visto. Así que ayunó y le dijo a sus compañeros que ayunaran.” [Abu Dawud & Hakim]

Entonces, el comando de ayunar y el cese del ayuno cuando la luna sea vista es una orden que abarca a todos los Musulmanes alrededor del Mundo. Así por ejemplo si la luna nueva es vista en Rabat en la noche del viernes, y no fue vista en Jakarta el viernes por la noche, pero fue vista la noche del sábado, la gente de Indonesia deberá actuar de acuerdo a lo visto en Marruecos, por ello deben comenzar el ayuno el viernes si es que la luna nueva era la de Ramadan; si no ayunan deberán compensar el día porque la obligación de ayunar ha sido confirmada por el avistamiento de la luna nueva en cualquier por cualquier Musulmán en cualquier parte del Mundo. Y, si la luna nueva de Shawwal es vista, deberían tomper el ayuno cuando las noticias del avistamiento les llegue, a pesar de no haberla visto por ellos mismos, por el momento el avistamiento es confirmado, tienen que romper el ayuno y cometerían un error si continuaran el ayuno.

Por lo tento la norma de la Shari’a dice que si la gente de un país ve la luna nueva, sería como si todos los Musulmanes la hayan visto, por eso deberían todos ayunar si es que fuera la luna nueva de Ramadan, y debrían cesar el ayuno si es la luna nueva de Shawwal. Esto es la ley de Alá (swt) según los textos de la Shari’a.

Durante la vida del Mensajero de Alá (saw), los Musulmanes acostumbraban comenzar el ayuno el mismo día y romper el ayuno el mismo día apesar del hecho de que vivían en diferentes areas, y esto sirve como otra evidencia de la Shari’ah que el avistamiento de la luna nueva de un sector obliga a todos los Musulmanes a ayunar juntos el mismo día y cesar el ayuno juntos en el mismo día.

http://www.khilafah.com/index.php/ramadan/ramadan/7311-the-obligation-of-beginning-ramadhan-when-the-moon-is-sighted-in-any-country

“Y realmente vuestra comunidad (ummah) es una y Yo soy vuestro Señor, por lo tanto tened temor de Mí”  Corán Sura de Los Creyentes (23,53)

Las mal entendidas “buenas” intenciones.

Uno debe reflexionar profundamente sobre el hecho de que Imam Bujari pusiera el siguiente hadiz al principio de todos los demás en su sahi.

“Las acciones dependen de las intenciones y cada hombre obtendrá sólo de acuerdo a su intención””.

Nosotros podemos beneficiarnos de ese recordatorio para  rectificar nuestra intención al abrir su libro y librarnos de la tentación de adquirir el conocimiento por otra razón que no sea  la de alcanzar el placer de Allah. Después de todo, la intención (niyah)  es lo más importante en la ibadah del musulmán y la ibadah es lo más importante en nuestras vidas, nada es más importante:

“Por cierto que he creado a los genios y a los hombres para que Me adoren” 51:56

Y también tenemos que recordar que el concepto de adoración en Islam no se limita a realizar los 5 pilares del Islam, sino a vivir el Corán y la sunnah, el Islam como un estilo de vida total:  recordar y obedecer a Allah a todo momento.

Dado que rendiremos cuentas en el día del Juicio por todas nuestras acciones, por cómo usamos nuestro cuerpo, nuestra salud, nuestra riqueza, nuestro tiempo, etc. nos remitimos  constantemente a la sharia:  para verificar que nuestros actos estén dentro de lo que Allah permitió y verificar que estemos cumpliendo con las obligaciones que Allah nos prescribió. Inshaallah así evitaremos caer en la transgresión y en la incredulidad.

La intención detrás de todas nuestras acciones debe ser obedecer a Allah, incluso si esto implica renunciar a nuestros deseos o a lo que nosotros consideremos como bueno para nuestra dunya.

“¡Oh, creyentes! No os adelantéis a lo que Allah o Su Mensajero decidan, y temed a Allah; ciertamente Allah es Omnioyente, Omnisciente”. 49:1
Lo que Allah y su mensajero deciden en los asuntos no debe ser cuestionado, después de todo nosotros hemos sido creados para obedecer al Creador y como creyentes confiamos en Él, y sabemos que Él sabe más. No es de creyentes querernos poner por arriba de la autoridad y sabiduría de Allah (swt) audhubillah.
“Un verdadero creyente o a una verdadera creyente no deben, cuando Allah y Su Mensajero hayan dictaminado un asunto, actuar en forma contraria; y sabed que quien desobedezca a Allah y a Su Mensajero se habrá desviado evidentemente.” 33:36

¿De qué sirve tener “buenas intenciones” si vamos a desviarnos y vamos a enemistarnos con Allah?

El verdadero creyente está consciente y temeroso de lo que Allah pueda ver en sus intenciones, por eso las rectifica constantemente para no caer en la hipocresía o en la incredulidad.

“.. Tanto si ocultáis cuanto hay en vuestros corazones como si lo manifestáis, Allah lo sabe. Él conoce todo lo que hay en los cielos y en la Tierra. Allah tiene poder sobre todas las cosas” 3:29

Este es un verso que tienen que tener en cuenta especialmente quienes olvidan que Allah sabe bien sus intenciones. Esos que dejan para después la búsqueda del  conocimiento islámico con la intención de no enterarse de que lo que es haram y de lo que es fard (obligatorio). Y los que disfrazan sus deseos con pretendidas “buenas intenciones”

Creen que en el Día del Juicio les bastará decir “pero si lo hice con buena intención” Astagfirullah, el shaytan les ha embellecido sus malas obras. “Los hipócritas pretenden engañar a Allah, pero es Él Quien les engaña…” 4:142

Por esas supuestas “buenas intenciones” los hombres musulmanes comienzan a dándole  dawah a las mujeres y  luego terminan fornicando. Por esas “buenas intenciones” han buscado en los kufar aliados que luego se han vuelto en contra de la nación musulmana ocupando y robando nuestros territorios, matándonos por millares. Por esas “buenas intenciones” votan por la democracia pensando que así lograrán vivir en paz y terminan ganándose un lugar en el infierno.

El problema con dichas  “buenas intenciones” es que no emanaron ni de la aquidah, ni del Corán ni de la sunnah, sólo de los deseos y de los susurros del shaytan.

¿No acaso es mejor que nuestra intención sea adorar y obedecer a Allah? ¿No acaso de Su guía derivan las soluciones para todo?  ¿Y no acaso vale más la pena la vida eterna que esta?

Justo como dice la segunda parte del hadiz: “Entonces cualquiera que emigre en búsqueda de  los beneficios mundanos o para casarse con una mujer, su emigración será por lo que haya emigrado”

Mejor que nuestra intención siempre sea ganarnos un lugar en el paraíso y remover nuestros deseos, que nuestros deseos son obstáculos en la obediencia y sin obediencia no habrá paraíso.

Que  Allah subhanahu wa-ta’ala purifique nuestras intenciones, que nos dé facilidad y nos ayude a querer menos lo mundano y a querer más el yannah. Amin.

Los libros y la preservación del conocimiento islámico.

Assalam aleikum wa rahmatullah, inshaallah todos deseemos tener libros reales, impresos y de contenido islámico. Si es así y usted no quiere contribuir a su desaparición inshaallah continue leyendo.
Dado el éxito que ha tenido la dawah por medio de internet y alhamdulilah al hecho de que tenemos ya mucho material digitalizado, ahora nosotros mismos al no comprar los libros reales estamos afectando a ciertos sectores de la industria editorial. Y lo que ahora peligra es la disponibilidad de nuevos títulos en nuestro idioma.
Obviamente al caer las ventas, no podrán pagarse ni las traducciones ni las impresiones.

Tal vez como ahora vemos muchas traducciones en formato PDF sobre todo, estamos perdiendo de vista que la calidad no es la misma y que los materiales una vez digitalizados pueden ser gravemente alterados con mucha facilidad, incluso por intrusos en sitios web confiables.
Mientras una empresa editorial contrata y paga a todo un equipo de editores profesionales  y traductores capacitados que trabaja bajo la supervisión de eruditos y otros alumnos del conocimiento, en el resto de traducciones no existe ese control de calidad.

Con el material impreso, al menos en los casos de las editoriales reconocidas, el lector tiene acceso al editor e incluso a los traductores. Puede conocer sus nombres porque están impresos en las tapas e incluso contactarlos pues en muchos casos también imprimen sus número telefónicos. Si se lo propone incluso el lector podría verificar cómo viven y su carácter islámico en general.
En ese sentido una de sus más grandes ventajas es que nos permiten verificar la cadena de transmisión del conocimiento tan vital para seleccionar nuestras fuentes información.
La otra ventaja que proporcionan tiene que ver con el tipo de contenidos que incluyen ya que en su mayoría éstos libros rescatan la sabiduría que por generaciones la civilización islámica forjó. Incluyen los trabajos de los más grandes sabios que no sólo fueron célebres por sus trabajos, sino que también lo fueron por sus heroicos actos de sacrifico en la causa de Allah (swt).
Muchos de estos libros impresos transmiten sin alteraciones las enseñanzas de los hombres y mujeres piadosos de las primeras tres generaciones y de quienes por cierto, el profeta Muhammad (saw) nos recomendó tomar el conocimiento.

Con esos contenidos más profundos, los libros impresos pueden contrarrestar los efectos negativos que la excesiva circulación de fatwas está causando entre la ummah tales como el estancamiento espiritual e intelectual; la perpetuación de una cultura sectaria o de la descalificación; y la “secularización” del din.

En muchos de estos libros, la evidencias islámicas son puestas en el contexto histórico y político necesario para la correcta comprensión del din. Despiertan en el lector más ganas por adquirir conocimiento y no una actitud meramente irreflexiva y pasiva ante lo que se lee. No es a través de fatwas que el musulmán adquirirá el carácter islámico, el amor por el profeta, por los salaf, ni la inclinación a realizar los mismos esfuerzos que ellos hicieron por el din.

La ummah no puede prescindir de lecturas complejas que eleven su intelecto, que fortalezcan la interiorización de los conceptos islámicos y que ayuden a la distinción entre la verdad y la falsedad. Leer más sobre el din, sobre la historia del Islam y de los musulmanes nos ayudará inshaallah a eventualmente restaurar poco a poco la forma en la que el din fue transmitido desde los inicios.

Necesitamos tener acceso a más autores, a más títulos; a trabajos antiguos, a trabajos contemporáneos. Necesitamos formarnos un criterio y definitivamente más conocimiento que nos permitirá entender cuál es desgraciadamente el interés político detrás de esta aberrante simplificación del conocimiento islámico que muchos foros y otros sitios web persiguen.

Inshaallah quienes tengan acceso a material impreso de décadas atrás puedan hacer una comparación entre lo que se solía leer y lo que se lee ahora en Internet, seguramente habrán notado la diferencia. Cambios que parecen menores pero que no por causalidad favorecen a las oligarquías políticas en los países musulmanes: hadices con traducciones diferentes o reclasificados, temas ausentes, los significados de los atributos de Allah también alterados, etc.

Sea esta una invitación a comprar más libros impresos y si Allah quiere a colaborar así con la preservación del Islam.
No sabemos por cuánto tiempo podamos estar conectados y además es importante heredarle algo tangible a las futuras generaciones para que ellos a su vez estén alertas de las “reformas” que pudiera sufrir el conocimiento islámico.
Assalam aleikum wa rahmatullah

La hermandad en el Islam

La definición de hermandad cambia de diccionario a diccionario y describe tanto a una relación sanguínea como a las asociaciones basadas en intereses comunes y actividades tales como sindicatos o asociaciones profesionistas.

Islam redefinió el concepto de hermandad de una manera novedosa y profunda cambiando la relación basada en interés personal o actividades mutuas a un lazo permanente basado en la creencia y en la aceptación del islam

Allah reveló:
“Los creyentes son, en realidad, hermanos; reconciliad pues a vuestros hermanos y temed a Allah para que se os pueda dar misericordia” (49:10).” [Al-Hujjurat, 49:10]

El profeta también dijo acerca de la hermandad: “Ninguno de ustedes cree realmente hasta que ame para su hermano aquello que ama para sí mismo. [Bukhari & Muslim]

Después de terminar la Hijrah y de la construcción de la mezquita de Medina, el profeta procedió a establecer uno de los principales pilares de la comunidad islámica: la hermandad. Él juntó a los Muyahirin con los Ansar quienes eran virtualmente extraños entre sí antes de esto. Los dos grupos aceptaron y entendieron las responsabilidades que implicaba esta unión lo cual los condujo a compartir la riqueza y a intercambiar otras acciones fraternales extraordinarias que los ayudaron a atenuar las adversidades que enfrentaron los Muyahirin cuando dejaron todos sus bienes y forma de vida atrás en Meca.
Dichos acontecimientos produjeron una transformación profunda en la percepción de lo que era la hermandad entre miembros de la comunidad islámica. Redefinió el concepto de hermandad más allá del entendimiento típico de lazos sanguíneos o relaciones tribales. Esto quedó claramente demostrado por Mus’ab Ibn Umayr cuando se dió cuenta de que su hermano de sangre Abu ‘Azeez estaba entre los capturados de la batalla de Badr. Al llegar a Medina, Abu ‘Azeez quedó a cargo de Abu Yusr Alansari, y Mus’ab ibn ‘Umayr le dijo a Abu Yusr: “Trátalo con dureza pues su madre es una mujer adinerada” Abu ‘Azeez dijo: “¿Hermano, te corresponde a ti recomendar eso?” “Tú no eres mi hermano” contestó Mu’sab, “mi hermano es el que te está atando las manos.” [Ibn Hisham]

La hermandad establecida después de la Hijrah vino con responsabilidades explícitas e implícitas entre musulmanes, como individuos y como miembros del Estado Islámico. Era la responsabilidad del más fuerte de ayudar al débil, del rico de ayudar al pobre y del sabio de ayudar a quien buscara el conocimiento. Fue además, una responsabilidad de hermanos invitar al bien y prohibir lo reprobable.

Por eso siempre debemos tener presente en nuestras mentes esas acciones de los sahaba pues ellos son el mejor ejemplo de la implementación práctica de lo que en el Islam se define como hermandad.

Hermandad, es una obligación, no es una opción.

Las evidencias (Adilla) relacionadas a la obligatoriedad de la hermandad están en el Corán, en la Sunnah y en la vida de los sahaba son indudablemente claras. Debemos vigilar constantemente el cumplimiento de este concepto para evitar que esta relación se convierta en un lazo superficial y frívolo que carezca de la esencia de la hermandad islámica.
Sin embargo es muy triste que uno de los problemas que actualmente enfrentan los musulmanes en el occidente es “la vida de prisa” y debido a este estilo de vida, tendemos a apresurar nuestros encuentros con los otros. Tenemos  que hacer el esfuerzo de tomarnos unos momentos después de la oración del viernes para saludar a nuestros hermanos y presentarnos a ellos con un salaam. No debemos ser tímidos ni tener miedo de una respuesta fría por parte de ellos, pues tenemos que tener siempre en mente que estamos buscando el placer de Allah (swt) y que estamos siguiendo la sunnah del profeta (saw)

El profeta (saw) dijo “Ustedes no entrarán al paraíso hasta que crean, y no creerán hasta que no se amen los unos a los otros. Les diré entonces algo que si implementan los conducirá al amor mutuo: intercambien el salaam entre ustedes” [Muslim]
Es necesario hacer saber a nuestros hermanos que nos preocupamos por su bienestar, que sinceramente los amamos como amamos a nuestros hermanos de sangre y que siempre estamos listos para ayudarlos en cualquier manera que nos sea posible.

Fue narrado por Al-Bujari en Al-Adaabul-Mufrad que el profeta dijo: “Si alguno de ustedes ama a su hermano por amor a Allah, hágaselo saber pues esto hace que la familiaridad prevalezca y que el amor se establezca firmemente.”

Los musulmanes tenemos la responsabilidad de dar consejo sincero a nuestros hermanos y hermanas para que se abstengan de cometer haram y para que se mantengan en el camino de lo que es halal en todos los aspectos de la vida siguiendo la regla fundamental de basar todas las acciones en las Hukum Shar’iee – ya sea en nuestros actos de adoración (ibadah) o en las transacciones sociales (muamulat ).

El profeta (saw) dijo: “Cada uno de ustedes es el espejo de su hermano, así que si uno ve una falla en el otro entonces debe quitársela de encima. [Tirmidhi]
La hermandad en el islam impone la gran responsabilidad en nosotros de proteger a nuestros hermamos y hermanas de cualquier mal, incluso del que provenga de ellos mismos. Debemos asegurarnos de que no nos permitimos ni permitimos a otros a nuestro alrededor, caer en actividades que pudieran afectar la unidad de la ummah. Y una de esas actividades es la de hablar a las espaldas de la gente: debemos evitar iniciar este tipo de conversaciones y participar en ellas. Allah (swt) reveló:

“¡Vosotros que creéis! Abandonad muchas de las suposiciones.Es cierto que algunas de ellas son delito. Y no os espiéis unos a otros ni habléis mal de otros cuando no están presentes.¿Acaso le gustaría a uno de vosotros comer la carne de su hermano muerto? Os resultaría horrible.Y temed a Allah pues realmente Allah acepta a quien se vuelve a Él y es Compasivo” [Al-Hujjurat, 49:12]

Los celos y las envidias también están prohibidas pues son las causas comunes de los problemas entre los hermanos y las hermanas.

El profeta dijo: “No actúes con malicia en contra de otros musulmán: no lo envidies, no vayas en contra de él ni lo abandones. ¡Oh siervos de Allah! Sean hermanos los unos de otros. No está permitido que un musulmán ignore a otro musulmán por más de tres días” [Muslim & Tirmidhi]
También tenemos que estar conscientes de que un hermano o una hermana en el islam tiene cinco derechos básicos sobre nosotros como el profeta dijo: “Cada musulmán tiene cinco derechos sobre un musulmán: responderle el salaam, visitar al enfermo, acompañarlo en la procesión fúnebre, aceptar invitaciones y responderle cuando estornuda” [Bukhari & Muslim]
Está claro con esos ejemplos que en el Islam, la hermandad no es simplemente una palabra que mencionamos casualmente cuando nos encontramos o cuando hacemos negocios. En cambio, es una obligación tener un profundo sentido de la responsabilidad y cuidado por el bienestar de nuestros hermanas y hermanos, no sólo en nuestras comunidades locales sino al rededor del mundo también.

Los musulmanes son como un solo cuerpo.

Una de las ideas más perjudiciales que han sido asociadas al concepto de la hermandad es la de la “división de la ummah”.” Este concepto sugiere que los problemas de los musulmanes en un país no deben ser de importancia para los musulmanes en otro país. La división de la Ummah es como un virus letal que cuando es adoptado intencionalmente o no por los musulmanes, conduce a una clara violación de las evidencias Coránicas mencionadas anteriormente y consecuentemente causa el decline en el cumplimiento de la obligación de la hermandad.

El profeta (saw) describió la ummah como un cuerpo: si una parte del cuerpo de enferma entonces las otras partes cuidará de ella. “Los creyentes en su amor mutuo, misericordia y compasión somo como un cuerpo: si uno de sus órganos duele, el resto del cuerpo presenta malestar” [Bujari & Muslim]
En los diferentes medios y en el internet hay un exceso de imágenes que revelan el estado crítico en el cual los musulmanes viven al rededor del mundo: desde ocupación de sus tierras hasta pobreza extrema de nuestros hermanos y hermanas. Y aquí es donde la hermandad se vuelve una conexión vital que une a los musulmanes al rededor del mundo. Por lo tanto es nuestra obligación estar política e intelectualmente conscientes de los asuntos que afectan a los musulmanes en todo el mundo. Allah (swt) ha descrito al creyente como el hermano de otro creyente, y por lo sus sufrimientos también deben dolernos, tanto como si se tratase de nuestros hermanos de sangre.

Manteniendo el sentimiento de la hermandad

La enorme cantidad de tribulaciones que aquejan a los musulmanes, colmada además por la impotencia y la corrupción de los gobernantes de los regimenes actuales en los países musulmanes, están creando mucha frustración y un sentido superficial de resignación entre los musulmanes. Este sentimiento de frustración y resignación está también alimentado por las presiones del día a día que encaran los musulmanes. Todos estos factores conducen a un decline gradual en la respuesta de los musulmanes a estas crisis más allá de su círculo inmediato de amigos y parientes, lo cual evidentemente está causando un abandono fatal de los fundamentos y lazos de la ummah.
En cambio, los musulmanes deberían siempre vivir al rededor del concepto de la hermandad y de la obligación de ayudar y simpatizar con los hermanos en el Islam sin importar donde estén ni en cual sea su condición.

Aunque hermanos voluntarios no estén ahí físicamente en todas las circunstancias, es esencial siempre estar preocupados por sus asuntos sin importar la geografía o el lenguaje y hacer lo que se pueda en cada caso. Es imprescindible preocuparse, e incluso entrenarnos a nosotros mismos para cuidar de los musulmanes en las cercanías o en lugares remotos del mundo recordándonos a nosotros mismos que el lazo que nos une con ellos es el de un hermano o una hermana.

Conservar la identidad musulmana es una obligación y es un reto al mismo tiempo. Es de suma importancia para los musulmanes en cualquier lugar y en cualquier momento, mantener siempre en la mente el concepto de hermandad como una de las herramientas más importantes para guardar nuestra identidad, especialmente en el occidente. Y es una obligación seguir el ejemplo del profeta (saw) y de sus compañeros y hacer lo que sea necesario para mantenerla.

Que Allah (swt) nos bendiga con la misma hermandad que unió a los sahaba bajo la protección del Khilafah Rashidah. Amén.

“Y aferraos todos juntos a la cuerda de Allah y no os separéis; y recordad el favor que Allah ha tenido con vosotros cuando, habiendo sido enemigos, ha unido vuestros corazones y por Su gracia os habéis convertido en hermanos. Estabais al borde de caer en el Fuego y os salvó de ello. Así os aclara Allah Sus signos. Ojalá os guiéis. [Al-Imran, 3:103]

¿Qué es el Califato?

El Califato

El Califato (خلافة) es un sistema político único de la ideología del Islam. No puede ser comparado con los gobiernos musulmanes de hoy. Es una construcción política única basada en el concepto de ciudadanía sin importar etnicidad, género o creencia y se opone completamente a la opresión del cualquier grupo religioso o étnico.

El Califato no es una dictadura

El Califa (خليفة‎) es el nombre dado a la cabeza del Estado en el Califato. La autoridad para gobernar del Califa debe ser otorgada con el consentimiento de la gente a través de un contrato de gobierno especial llamada bay’ah (بايعه). Sin este contrato no puede ser la cabeza del Estado. Esto es totalmente contrario a la figura de un Rey o Dictador quien impone su autoridad por sobre la gente a través de coerción o fuerza. Los Reyes tiranos y Dictadores en el Mundo Musulmán son un gran ejemplo de esto, encarcelando y torturando a su propia gente y usurpando sus riquezas y recursos.

Esté contrato (bay’ah) estipula que el Califa debe ser justo y que debe gobernar a la gente con la Ley Islámica (shari’ah, شريعة). No es soberano y no puede legislar leyes a su favor y conveniencia personal o la de su familia. Cualquier ley que desee pasar debe derivarse de las fuentes legales Islámicas a través de una metodología precisa y detallada llamada ijtihad (اجتهاد). Si el Califa legase a legislar cualquier ley de manera contraria a la mencionada o comete alguna opresión en contra de su pueblo, la corte más alta y más poderosa en el Estado llamada la Corte de Actos Injustos (mahmakat muzalim) puede destituir al Califa y ordenar su salida del mando.

El Califato no es una teocracia

El Califa ha sido igualado al Papa, quien es el Líder Espiritual de todos los musulmanes, infalible y escogido por Dios. Esto no es el caso, ya que el Califa no es cura. Su posición es una posición ejecutiva en el gobierno Islámico. No es infalible y puede cometer errores, es por ello que existen tantos controles y contabilidad para asegurar que él y su gobierno se hacen responsables. El Califa no es escogido por Dios sino que elegido por la gente y asume su autoridad a través del contrato mencionado anteriormente (bay’ah). El Califato no es una teocracia ya que su legislación no está restricta a códigos religiosos y morales que nieguen los problemas sociales. Más bien shari’ah es un sistema comprensivo que legisla temas de gobierno, sociedad, economía y judiciales por nombrar solamente unos pocos. El progreso económico y la mejora de las condiciones de vida de la gente es uno de sus principales objetivos. Esto es completamente contrario a teocracias reaccionarias, medievales que existieron en Europa en donde los pobres eran oprimidos y obligados a trabajar y vivir en miserables condiciones a cambio de la promesa del Cielo. Históricamente el Califato fue un estado muy rico con una floreciente economía, alto estándar de vida y líder mundial en industria y estudios científicos durante varios siglos.

El Califato no es un Imperio

El Califato no favorece a su capital o a cualquiera de los países sobre los cuales gobierna más que otros. Nacionalismo y racismo no tiene cabida en el Islam y están completamente prohibidas. El Califa puede ser de cualquier raza o color o perteneciente a cualquier escuela de jurisprudencia así como Sunní o Shi’a siempre que sea Musulmán. Históricamente la capital del Califato se fue cambiando a medida que el califato se fue expandiendo. Medina, Kufa, Bagdad, Damasco y Estambul han sido todas capitales del Califato, y los Califas han sido de varias tribus y razas diferentes. En cuanto al Califa que debe ser Musulmán, la cabeza del Estado de un país debe creer en la ideología o la ley implementada. Esto es comunmente incorporado en el pacto jurado por la cabeza de Estado al tomar su posición. Esto es, por ejemplo, el motivo por el cual un comunista no podrá jamás ser aceptado como Presidente de los Estados Unidos.

Derechos de los no musulmanes

Los no musulmanes tienen un status honorable en el Califato. Los no musulmanes son llamados Dhimmi (gente de contrato) en el Califato, lo que significa que disfruta de su derecho de ciudadano completamente. El Profeta Muhammad (saw) dijo:

Quien dañe a una persona bajo contrato, ó le cargue más de lo que puede, accederé por el en el Día del Juicio.

[Narrado por Yahia ibn Adam en Kitab al-Kharaj]

Los derechos de los no musulmanes son consagrados y estipulados en la Ley Islámica (shari’a) y no pueden ser revertidos por procedimientos legales o por el capricho de cualquier gobierno. Esto provee estabilidad y seguridad a los no musulmanes, permitiéndoles vivir sus vidas sin miedo a perder sus derechos en algun tiempo futuro. Compara esto con los gobienrnos de Occidente que promulgan leyes anti-terroristas más y más draconianas apuntando a la comunidad musulmana en el nombre de combatir al terrorismo y seguridad nacional.

Imam Qarafi (un clásico erudito del Islam)resumió las responsabilidades del Califato al dhimmi cuando escribió:

El pacto de protección nos obliga a ciertas responsabilidades con respecto a ahl al-dhimmah. Son nuestros vecinos bajo nuestro abrigo y protección con la garantía de Allah, Su Profeta (saw) y el Islam. Quienquiera que viole estas obligaciones en contra de cualquiera de ellos tanto como una palabra abusiva, a través de calumniar su reputación, a través de dañarle de alguna manera o asistiendo en ello, ha infringido la garantía de Allah, Su Profeta (saw) y la religión del Islam.

[Shaha al-Deen al-Qarafi, Al-furuq]

El Califato no puede forzar o presionar cualquier no musulman a convertirse al Islam. Iglesias, Sinagogas y Templos están todos protegidos por el Califato. Aquellos que siguen cierta religión podrán practicarla sin interferencia o acoso por parte de la policía y las autoridades. El Gobierno no amenazará con cerrar lugares de culto o espiar a los fieles y sermones como lo hace el gobierno Inglés.

Históricamente, cuando el Califato gobernaba Jerusalén, protegió la más sagrada Iglesia del Cristianismo. La Iglesia de la Santo Sepulcro. Las llaves de esta iglesia ha estado a cargo por siglos por la familia musulmana Nusseibeh quienes hasta hoy siguen abriendo y cerrando las puertas diariamente.

Gobierno abierto a contabilidad

El Califa y su gobierno cree en el Islam y su motivación a estrictamente adherirse a las leyes es debido a su creencia a la rendición de cuentas al morir. Esta creencia crea políticos de confianza y responsables, y no políticos que dicen una cosa y hacen otra. Son elegidos por sus méritos en vez de ‘favores políticos’. Con esto dicho, los miembros del gobierno no son divinos y pueden cometer errores y cometer crímenes. Por esta razón es que existe un proceso de contabilidad estricta y efectiva a través de la corte judicial independiente llamada La Corte de Injusticias (Mahkamat Muzalim), que tiene el poder de destituir cualquier funcionario del gobierno incluyendo al Califa si no cumplen con sus contratos o cometen alguna injusticia.

Cada Musulmán tiene la responsabilidad de hacer al Califa y su gobierno rendir cuentas. Esta acción de rendir cuentas es una de las mejores y más nobles tareas en el Islam. El Profeta Muhammad (saw) dijo:

“El mejor yihad es una palabra de verdad ante un líder tirano”

Por eso cualquiera en el estado, ya sean individuos, miembros de partidos políticos ó medios de comunicación, tiene el derecho de exigir la rendición de cuentas y criticar al Califa. No pueden ser arrestados ó penalizados por hablar, como le sucedió a Walter Wolfgang de 82 años quién se atrevió a decir la palabra “tonterías” durante el discurso del Secretario de Relaciones Exteriores Jack Staw sobre Irak en septiembre del 2006.

Gobierno representativo

La consulta es un pilar del gobierno y existirá una Cámara de Representantes (Majlis al-Ummah) en la capital con asambleas regionales en las diferentes provincias del Califato. Esta es una cámara de representantes escogidos compuesta de hombres y mujeres de todas la regiones y grupos étnicos dentro del Estado.

A diferencia de la Democracia, la Cámara de Representantes no es legislativa. Las únicas resoluciones aprobadas por la Cámara, de las que el gobierno se ve obligado a seguir, son aquellas relacionadas a las aplicaciones prácticas de la política gubernamental, y aquellas relacionadas a la eliminación de funcionarios de gobierno. La Cámara actúa como contrapeso a los poderes ejecutivos del gobierno.

La Cámara tiene el derecho de exigir cuentas al Califa sobre todas las acciones que el Estado ha ejecutado, ya sean nacionales o extranjeras, financias, militares, etc. También la Cámara puede aprobar resoluciones de descontento con los Gobernadores, Alcaldes y Asistentes (mu’awin), y el Califa debe sacarlos del cargo.